He leido repetidamente las reflexiones de Rene Ronda sobre el intercambio entre Carmona y Ricardo Nu챰ez. No hay mucho que agregar, practicamente nada. En El Purgante, como bien lo se챰ala Rene, hace ya mucho tiempo hemos hecho caso omiso de las instrucciones stalinistas del glorioso y hemos discutido sin tapujos el tema tabu de los crimenes en la URSS, la posiciuon cerrada e intransigente del PC chileno y aunque no hemos profundizado en la envergadura de los abusos en Rumania y otros paises, hemos ido tambien lejos en denunciar el rabanismo fundamentalista, en especial en nuestra patria, amen de la cerrada postura cubana.
Ahora el tema es sobre el golpe en Chile y quien tuvo mas culpa o pudo evitarlo.
Y aqui Rene alcanza, con su idioma grafico y claro, la certeza en la punteria, le da en pleno el palo al gato, aunque el mencionado Carmona se haga el pelotudo y siga repitiendo los cuentos de la caperucita.
Porque es evidente a esta altura de la historia, que hay hechos que podran hacer alzar mas que las cejas a algunos de solo mencionarlos, pero que nadie puede discutir. A saber:
-Los yankis jamas habrian podido contribuir a dar un golpe en Chile con esa violencia y envergadura, si no hubieran tenido el inmenso apoyo interno que tuvieron para eso. Ya no hablemos de la derecha economica, los camioneros, la oligarquia. Habia una mayoria contra el gobierno de Allende y era gente de todos lados.
-Los democrata cristianos, al menos el ala encabezada por el narigon Frei eran todos golpistas y salieron a trabajar apenas pudieron despues del once esperando el poder en bandeja y de hecho lo tuvieron en la mayoria de los servicios publicos, hasta que los milicos los reemplazaron por la nueva ola de los UDI, la derecha mas recalcitrante y los propios DC se transformaron en otras victimas de la represion pinochetista.
-Mientras tanto, como lo se챰ala Rene, nuestro glorioso, a juzgar por su misterio e invisibilidad, no se sabia si tenia una decena de bombas atomicas para defender el gobierno popular o los ejercitos de la resistencia estaban acantonados todos en el pais de la fantasia. Al final no era ni lo uno ni lo otro porque los dirigentes maximos estaban ya todos asilados desde las primeras horas, salvo los heroicos casos de quienes cayeron en las manos del fascismo en los primeros dias.
-Los pobres militantes, en cambio, esperaban sin saber el desenlace del milagro que devolveria la institucionalidad a Chile. Por esos dias hasta escuche en una radio de Argentina a un despistado camarada que gritaba con esperanza e inocencia, que las fuerzas del General Prats avanzaban hacia Santiago.(???)
Encuentro brillante y refrescante la memoria que hace Rene de lo que fueron los ultimos meses de Allende, con esas bandas de prepotentes que recorrian las poblaciones dandoselas de revolucionarios y que terminaron por ahondar aun mas la cagada que habia en el seno de la gente comun y corriente. Aun hoy escucho gente muy extra챰ada por el debil apoyo popular hacia el gobierno de Allende en esos dias. Se olvidan de todos estos Robin Hood criollos que hacian las de Quico y Caco en nombre de revolucion chilena. Esos huevones deberian tambien estar en una galeria de la infamia, no por torturadores ni ladrones sino por vacas.
Hay gente que se queja de nuestra constante repeticion sobre los hechos negativos en la URSS y otros paises del socialismo real. No hay otra forma de evitar la repeticion de los crimenes, sino el constante recuerdo, reconocimiento y ense챰anza de la historia. En el caso chileno, no podemos pedir castigo y confesion, sin a su vez, expresar nuestra propia culpa por el descalabro allendista. Es penoso que personas como Lautaro Carmona, que no conozco, pierdan la oportunidad de hacer historia positiva y reconozcan la cuota de responsabilidad en un pasado no tan lejano y en cambio elijan una vez mas el camino de desacreditar, descalificar y repetir panfletos viejos.
Hace unos dias he leido en internet una intervencion del mismo Carmona en una reunion de aniversario de la UP. Entre otras cosas, al terminar su discurso, repite textualmente las palabras postreras de Allende sobre la apertura de las alamedas. Parece que en lugar de ser guia de los pueblos, este compadre Carmona es un guia de museo historico. Las palabras de Allende podran ser bellas, historicas, ejemplares; pero son historia, hay que mirar al futuro con otras ideas, con nuevos raciocinios y nuevas actitudes.
Un abrazo Rene por tu valentia de decir estas cosas. Pero pedir mas es pedirle peras al olmo. Una vez el lider supremo y eterno de Cuba dijo que la "Historia me absolvera". Es una lastima y una pena que la historia no absolvera a muchos de nuestros antiguos camaradas. Y no tanto por culpables sino por porfiados.