martes, 14 de julio de 2009

Hasta cuando Chavez defeca en el clavicordio??

¿Aislar a Honduras o parar a Chávez?
Joaquín Villalobos

Martes, 14 de julio de 2009

Hay ilegalidades y arbitrariedades indiscutibles en el derrocamiento del presidente Zelaya, pero Honduras no es Bélgica y ha cambiado, pero no tanto. No se trata de estar a favor o en contra de un golpe por simpatías ideológicas, un golpe de Estado es negativo por sí mismo, pero es necesario entender la realidad para evitar agravar un problema en vez de resolverlo. Fue irresponsable que la comunidad internacional no actuara antes de un golpe que se veía venir claramente. Previo a éste, las noticias hacían comparaciones entre el número de efectivos de la policía y del ejército y suponían que la policía apoyaría al Presidente.

La cultura democrática en Latinoamérica está todavía lejos de estar arraigada. En Venezuela, después de 40 años de democracia, apareció Chávez, y en los últimos 17 años han caído gobiernos en cinco países del continente. Hay todavía grandes debilidades sociales, procesos de inclusión incompletos y el aprendizaje democrático de los ciudadanos y de los políticos ocurre sólo de forma gradual y casi siempre con retrocesos.

Basta ver el caso de Putin como "hombre fuerte" de la "democracia" rusa, sin embargo a nadie se le ocurre aislar a Rusia por sus debilidades democráticas.

Este golpe no es igual que los del pasado, ahora los militares no fueron el actor central sino el instrumento de un conflicto entre los tres poderes del Estado, no hay que confundir la forma con el contenido; segundo, no está planteada una interrupción democrática, en Honduras seguirá habiendo elecciones libres; tercero, hay una correlación de fuerzas interna en la que es obvio que el Presidente es el eslabón más débil, es decir que Zelaya es fuerte afuera y los golpistas adentro.

Esto último hace que la acción internacional se esté convirtiendo en imposición sobre una mayoría.

Los anuncios de gobernantes de ir a Honduras a restablecer a Zelaya en el gobierno, se vuelven así provocaciones que incentivan la lucha callejera de ambos bandos y ese no es el papel de la comunidad internacional. Aislar a Honduras polariza más a hondureños y centroamericanos. Las derechas económicas y políticas de la región se han alineado con el nuevo gobierno y esto se puede extender a todo el continente, porque no sólo se trata de definir posición frente al golpe, sino también frente a Chávez. El factor causal es la polarización, el golpe fue la consecuencia. Las reacciones de retirar embajadores, cerrar fronteras y otras similares, por atacar la consecuencia agravan la causa.

Con imágenes de tanques y soldados reviviendo memorias y pasiones, es costoso decir que lo que en realidad ocurrió en Honduras es que le pusieron un alto a la intromisión de Chávez. La ilegalidad con la que actuaron los políticos y los militares hondureños responde a la realidad de una transición democrática incompleta en ese país, pero no hay que equivocarse, Honduras es la víctima, Chávez el victimario y Zelaya un pobre ingenuo que fue utilizado para crear este conflicto.

Cuando los militares colombianos cruzaron la frontera con Ecuador fue un escenario similar, Colombia era la víctima, el campamento más estratégico de las FARC estaba en territorio ecuatoriano, pero el pecado formal fue meterse a otro país.

Recientemente Perú tuvo más de 20 muertos en un conflicto indígena, la mayoría policías; en este hecho también había intromisión chavista y a esto se puede agregar la maleta con dinero en Argentina, el apoyo a Ollanta Humala en Perú, a las FARC colombianas y al FMLN de El Salvador.

Sin el dinero de Chávez, Daniel Ortega no hubiera podido realizar un fraude electoral en Nicaragua.

En los años 60, 70 y 80, Cuba tuvo una política de apoyar insurgencias que peleaban contra dictaduras, esto fue parte de su defensa estratégica frente a los ataques de EEUU. Sin embargo, Chávez desestabiliza democracias sin que nadie esté atacando a Venezuela, no hay bloqueo, no hay contra, no hay atentados y EEUU sigue siendo su principal comprador de petróleo.

La participación de Chávez, Ortega y Correa en el intento de retorno de Zelaya a Honduras, son parte de una política de gobernar hacia afuera, creando o acrecentando los conflictos de otros, en vez de resolver problemas en sus países. El uso de la cadena venezolana Telesur para coordinar "diplomacia" con lucha callejera, el involucramiento de aviones y pilotos venezolanos y los llamados a la rebelión hablan por sí mismos; Chávez necesita hondureños muertos. El problema es que guste o no el aislamiento internacional abona al riesgo de violencia.

Lo que se necesita es una política de mediación que ayude a la reconciliación entre los hondureños y no acciones supuestamente diplomáticas que contribuyan a la confrontación. Es necesario persuadir, no imponer y lo más importante, hay que ver todo el problema y no sólo este golpe. Quizás lo de Honduras se resuelva negociando, pero sólo es cuestión de tiempo para que Chávez provoque otro conflicto en otro lugar y quizás otro gobierno se decida a pararlo rompiendo normas como ya lo hizo Colombia y ahora Honduras. No puede la comunidad internacional exigirle a Honduras restituir a Zelaya, sin hacer nada con el fraude que hizo Ortega en Nicaragua y sin hacer nada para ponerle alto al intervencionismo de Chávez.

sábado, 11 de julio de 2009

Mi punto de vista sobre la visita de Barack Obama a Rusia.

 

Queridos Lumumberos !

                                         El „Obaísmo“ no es solo una corriente en los Estados Unidos de América, sino que también, muy marcada, en Europa oriental, incluída la Federación Rusa.. Cuando se habla de lo gélido que fue el recibimiento en Rusia del presidente Barack Obama, creo que no corresponde totalmente en sus detalles a la verdad. Es innegable que existen resquemores y desconfianza con Estados Unidos de América, pero al mismo tiempo creo que se trata de una admiración no articulada que circula por todos los rincones de Rusia. No podemos olvidarnos que durante más de 70 años se bombardearon las cabezas del pueblo soviético, en el sentido de que el imperialismo norteamericano estaba en descomposición y su agresividad aumentaba en la medida que los problemas empezaban a sobrepasarlo. Me pasé varias horas frente al televisor por la visita del presidente a Rusia.  En la mayoría de los escenarios había gente especialmente invitada de los partidos que sostienen al gobierno de Dimitri Miedviedev (y del pelao Putin ).. El perro pueblo quedó, como era de esperar, afuera. Los jóvenes eran en su aplastante mayoría jóvenes del movimiento “Nachi” (los nuestros), que apoyaron y apoyan incondicionalmente al pelao Putin y a su dependiente, Medviedev. Para el común de los observadores se trató de un recibimiento relativamente frío y bien calculado, por la sencilla razón que no tenía otra alternativa que comentar los actos oficiales. Los canales de TV, todos verticales con el gobierno, dijeron lo que tenían que decir, pero en ningún caso lo hicieron “en vivo y en directo”, como diría Julio Martínez. Periodistas alternativos de Alemania se dieron maña para recorrer las calles de Moscú y recoger las voces de los que no la tienen. Algunos hilvanaban esperanzas de que la visita en algo influyera en sus destinos. Al fin y al cabo, Obama estiraba su mano al pueblo que siempre estuvo en la mira de Estados Unidos por ser el “eje del mal”, como lo denominara el tristemente célebre presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan.  Barack Obama obtuvo lo que quiso, dentro de lo que estimó posible. Primero que la Federación le diera la autorización de sobrevolar su territorio para abastecer de pertrechos a sus tropas en Afganistán y a las de sus aliados. Luego se dedicó a soslayar el sueño de un mundo sin armas nucleares, armamento que llenaba de orgullo a los viejos estandartes de la ex Unión Soviética.  A los Rusos es lo único que les queda, pero era imposible decirle a Obama que no estaban de acuerdo con la disminución. Un tercio debería ser la rebaja de las ojivas nucleares en los próximos siete años, entendiendo que las que quedan, pueden destruir el planeta todavía 100 veces.  Un sueño que Barack Obama ya había planteado en sus tiempos de estudiante y como senador del país. El poderío convencional de la Federación se vino al suelo hace ya muchos años. Deficiente incluso hasta para resguardar sus propias fronteras. Sin la cohetería nuclear, Rusia quedaría en pelotas. Considerando el lugar específico de Estados Unidos de América en el mundo, no cabe duda que Barack Obama es un revolucionario en el “imperio”. Solo basta comparar su política con la de los mandatarios anteriores de USA, a lo mejor con algunas leves “insinuaciones“ de Clinton y Carter, todos actuaban con el mismo garrote para el sometimiento de sus cercanos. En el encuentro de Italia reciente se incorporaron algunas potencias que no son miembros de los siete grandes, más Rusia. Tampoco habrían sido posible los 20 mil millones de dólares de ayuda para Africa ni la reducción del anhídrido carbónico, sin Barack Obama. Son pequeños avances, pero avances al fin de cuentas. Si alguien espera, sin embargo, que Estados Unidos de América se convierta en una institución de caridad en el mundo, está cagando (perdón) fuera del tiesto. En primer lugar defenderá el negrito los intereses vitales de su país y su hegemonía mundial. No podrá darle el gusto ni a Chávez, a Morales, a Ortega ni a Correa. Tampoco a Manuel Zelaya ni a ninguno que esté en las cercanías de la camarilla Castro de Cuba. Aquí predomina la lógica política elemental. Aunque hubiese sido cierto que el recibimiento en Rusia hubiese sido algo frío y pragmático, lo cierto es que la espera se comentó activamente entre su población y en algunos circulos críticos al régimen. Anterior a su llegada a Rusia, Obama comentó : “Vladimir Putin es un líder que se mueve entre el pasado y el presente. Con un pié en el pasado y con el otro en el presente. Nosotros queremos diseñar el futuro”. Imagínense uds. que les habrá dicho sin las cámaras de TV. Fue como ponerle un ají cacho e” cabra en el culo al Pelao. No nos olvidemos que hoy en Rusia ya no existe el gobierno de la Unión Soviética, como desgraciadamente aún no se han enterado algunos compañeros de la ex Lumumba, sino una camarilla de gansters que le temen al pueblo y que lucha para mantener sus privilegios y seguir arreglándose la corbata con las riquezas del subsuelo de la nación. Un fuerte abrazo.

René

Alemania, 11.07.2009.-                                       

jueves, 9 de julio de 2009

OBAMA, Rusia y los Discursos.

LLUÍS BASSETS Cumbre de las grandes potencias

Los límites de Obama

LLUÍS BASSETS 09/07/2009

Los límites del lenguaje son los límites del mundo. Obama ha podido experimentarlo con sus discursos. Su palabra transformadora no ha conseguido saltar las murallas del Kremlin. Así se deduce de los fríos encuentros con los mandatarios rusos, el trato dispensado por los medios de comunicación, la desconfianza suscitada entre los rusos según las encuestas de opinión y, sobre todo, los corteses y breves aplausos cosechados en su solemne discurso, pronunciado sin interrupciones ni entusiasmos ante un público sobre el papel propicio a la obamanía, como son los jóvenes estudiantes de una escuela de negocios de Moscú.

Lo que funciona en Berlín y en Londres, en Ankara y en El Cairo, pierde comba en cuanto atraviesa las llanuras centroeuropeas y llega sin fuerza a Moscú. La técnica utilizada ha sido la misma que se le conoce de sus discursos dirigidos a otras audiencias específicas. Primero un gesto de respeto y reconocimiento: en el caso ruso a su herencia cultural y artística, pero sobre todo a su poder e influencia como potencia internacional. Luego otro de identificación, esta vez recurriendo al Pau Gasol ruso del hockey sobre hielo, el jugador del equipo Washington Capitals, Alexander Ovechkin, y a través suyo a la importante inmigración rusa americana. Finalmente, un último mensaje de no injerencia, formulado con insólita claridad, en referencia a Honduras y a la necesaria restauración de Zelaya como presidente, "a pesar de que se ha opuesto duramente a las políticas de Estados Unidos".

Pero las palabras que caen en terreno abonado en todo el mundo se hunden en Rusia en un arenal de incredulidad. Dos de las cinco propuestas de cooperación levantan susceptibilidades en el Kremlin y buena parte de la opinión rusa. Hay tres puntos que no plantean problemas, al contrario: la desescalada nuclear, la derrota de los extremistas violentos (nótese que no utiliza la palabra terrorista) y el estímulo a la economía global. Pero no es el caso cuando se trata del interés norteamericano en la democracia y los derechos humanos, cuestión que para Rusia, como para China, afecta a la soberanía de los Estados. Y tampoco su visión del orden internacional, que lleva al presidente americano a dar por obsoletos aquellos días, ahora tan añorados en el Kremlin, "en que Roosevelt, Churchill y Stalin podían moldear el mundo en una reunión".

A los rusos les cuesta creer que Estados Unidos quiera una Rusia fuerte, próspera y en paz. Tampoco suscita mucha credulidad la idea de que "la obtención del poder ya no es un juego de suma cero", como les dice Obama. Saben que hasta ahora lo ha sido. Que todo lo que ha venido ganando EE UU lo ha perdido Rusia. Y que del mundo multipolar que ahora empieza pueden extraer algo de poder ya que EE UU está, en parte gracias a Bush, en la pendiente de perderlo. ¿Y ahora nos pide usted que reprimamos nuestros reflejos imperiales? Para Obama es trascendental ganar a medio plazo este envite. Sólo doblará el espinazo al Irán bunkerizado y quizás nuclear de Ahmadineyad, el auténtico hueso de su presidencia, si convence al Kremlin de que efectivamente la cooperación no es un juego de suma cero. De ello también depende la paz en Oriente Próximo. Y por supuesto, la guerra de Afganistán, cuestión en la que Medvédev ha querido echarle una mano con el permiso de tránsito aéreo militar sobre su territorio.

El presidente que está cambiando América no interesa a quienes prefieren la América de siempre, porque es la que les parece la auténtica y original. Menos todavía cuando creen descubrir en el cambio un espejismo o incluso una finta de la América que detestan. Obama ha trazado con sus tres viajes transatlánticos los límites de su mundo, el mapa de la realidad geopolítica con que se enfrenta. Este tercero no es tan espectacular como los anteriores, aunque falta verle todavía en Ghana, como presidente de orígenes africanos entre africanos. Pero será difícil que brille como en Praga con su apuesta por un mundo sin armas nucleares, en Ankara rechazando la demonización del islam o en El Cairo imponiendo condiciones a Israel. Si el primero fue el de su brillante puesta de largo internacional y el segundo el de una apuesta decisiva, como es la paz en Oriente Próximo, éste se define por las difíciles relaciones con Rusia y el tropiezo con los límites. Wittgenstein lo decía del conocimiento, pero que los límites del lenguaje son los límites del mundo es una verdad que se deduce también de los efectos y resultados que producen los discursos políticos.

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miércoles, 8 de julio de 2009

De cual Golpe me hablas, hermano?? -- RENE RONDA

Vale la pena salir a protestar por la expulsión de Manuel Zelaya de la presidencia de Honduras ?, creo honestamente que no. Este caballero fue y sigue siendo un conservador reaccionario a mata caballo, que quiso subirse al carro de “los grandes cambios” en América Latina, animado por los constructores del socialismo del siglo XXI. Lo dijo ya nuestro querido “Gato” en un mensaje reciente. Quien quiera poner a Zelaya en el cartel de los caudillos “revolucionarios”, se verá más tarde en la calle protestando en su contra, cuando se encuentre con la verdadera cara del caballero con sombrero tejano. Es un caso concreto y concreto que la constitución y los tribunales de justicia catalogaron de ilegal la consulta nacional que quería realizar a lo que diera lugar, aparte de haber provocado la PLR (patá en la raja) que bien sabía que tendría lugar. Lo sabía hasta el portero del palacio de gobierno Hondureño, independientemente que la mayoría de los diarios de izquierda y los gobiernos americanos protestaron por la deposición del mandatario, acusando a Estados Unidos de haber estado detrás de la maniobra, a pesar de haber omitido un comunicado en donde la condena. Hablando entre nos, estoy seguro que muchos mandatarios de los países integrantes de la OEA se mueren de la risa de sus propias protestas, pero no quedaba otra que apechugar para no pasar por sedicioso. Claro que los países democráticos del mundo no están para aceptar golpes de estado. Tampoco sus ciudadanos. Pero analizando a Manuel Zelaya, sin ponerle ni quitarle, fue siempre servil al capital nacional y extranjero. Eso de tener el sartén por el mango es una “pasión” difícil de ocultar por los políticos latinoamericanos. Más que nada por los servicios que puede prestar y presta estar bien sentado en la montura del mando presidencial. Zelaya quería quedarse allí, pero su mandato llegaba a su fin en el corto plazo. Quisiera que me entiendan bien. Odio los golpistas, a los milicos, el abuso del poder y a los autores intelectuales de los golpes de estado, pero creo que se trata de un problema rasca, en donde el mismísimo presidente quería pasarse la constitución por el culo y los dictámenes de la corte suprema de justicia. No creo que llegue a ser precedente en nuestra América dado los ejemplos de masacres contra el perro pueblo en donde han tenido lugar. Creo que hemos crecido en este sentido, poco, pero hemos crecido. Incluso uno de los gobiernos más “democráticos” de América Latina, se da el lujo de enviar de embajadores con pasado de “soplones de la CNI” del régimen militar a países “amigos”. Quedemos más bien atentos al desarrollo de los acontecimientos en ese país hermano, pero no nos quememos las manos por jetones que atentan contra la constitución y las leyes de los países de nuestro continente. Hay razones suficientes para gritar en contra de los mentecatos que pisotean los derechos humanos en algunos países latinoamericanos, pero cerramos el tarro por el temor de ser denominados “reaccionarios y vendidos al imperialismo Yankee”.  Basta leer la prensa de izquierda para saber a donde apuntan los dardos de los “revolucionarios”, pero que en realidad hace mucho tiempo que dejaron de serlo, intimidando y encarcelando a sus propios ciudadanos.

De cual golpe me hablas, hermano !!

 

Queridos Lumumberos !

                                         Vale la pena salir a protestar por la expulsión de Manuel Zelaya de la presidencia de Honduras ?, creo honestamente que no. Este caballero fue y sigue siendo un conservador reaccionario a mata caballo, que quiso subirse al carro de “los grandes cambios” en América Latina, animado por los constructores del socialismo del siglo XXI. Lo dijo ya nuestro querido “Gato” en un mensaje reciente. Quien quiera poner a Zelaya en el cartel de los caudillos “revolucionarios”, se verá más tarde en la calle protestando en su contra, cuando se encuentre con la verdadera cara del caballero con sombrero tejano. Es un caso concreto y concreto que la constitución y los tribunales de justicia catalogaron de ilegal la consulta nacional que quería realizar a lo que diera lugar, aparte de haber provocado la PLR (patá en la raja) que bien sabía que tendría lugar. Lo sabía hasta el portero del palacio de gobierno Hondureño, independientemente que la mayoría de los diarios de izquierda y los gobiernos americanos protestaron por la deposición del mandatario, acusando a Estados Unidos de haber estado detrás de la maniobra, a pesar de haber omitido un comunicado en donde la condena. Hablando entre nos, estoy seguro que muchos mandatarios de los países integrantes de la OEA se mueren de la risa de sus propias protestas, pero no quedaba otra que apechugar para no pasar por sedicioso. Claro que los países democráticos del mundo no están para aceptar golpes de estado. Tampoco sus ciudadanos. Pero analizando a Manuel Zelaya, sin ponerle ni quitarle, fue siempre servil al capital nacional y extranjero. Eso de tener el sartén por el mango es una “pasión” difícil de ocultar por los políticos latinoamericanos. Más que nada por los servicios que puede prestar y presta estar bien sentado en la montura del mando presidencial. Zelaya quería quedarse allí, pero su mandato llegaba a su fin en el corto plazo. Quisiera que me entiendan bien. Odio los golpistas, a los milicos, el abuso del poder y a los autores intelectuales de los golpes de estado, pero creo que se trata de un problema rasca, en donde el mismísimo presidente quería pasarse la constitución por el culo y los dictámenes de la corte suprema de justicia. No creo que llegue a ser precedente en nuestra América dado los ejemplos de masacres contra el perro pueblo en donde han tenido lugar. Creo que hemos crecido en este sentido, poco, pero hemos crecido. Incluso uno de los gobiernos más “democráticos” de América Latina, se da el lujo de enviar de embajadores con pasado de “soplones de la CNI” del régimen militar a países “amigos”. Quedemos más bien atentos al desarrollo de los acontecimientos en ese país hermano, pero no nos quememos las manos por jetones que atentan contra la constitución y las leyes de los países de nuestro continente. Hay razones suficientes para gritar en contra de los mentecatos que pisotean los derechos humanos en algunos países latinoamericanos, pero cerramos el tarro por el temor de ser denominados “reaccionarios y vendidos al imperialismo Yankee”.  Basta leer la prensa de izquierda para saber a donde apuntan los dardos de los “revolucionarios”, pero que en realidad hace mucho tiempo que dejaron de serlo, intimidando y encarcelando a sus propios ciudadanos. Un fuerte abrazo.

Rerné

Alemania, 08.07.2009.-

lunes, 6 de julio de 2009

Saludos de Chili a todos los escualidos de El Purgante. EL OTAG

Saludos du Chili a todos los escuálidos del Purgante.

 

Hace mas de 1 año que estoy en este país tan largo aclimatándome aun pero cada día la cosa marcha mas mejol!!. He leído con mucha sorpresa unas notas de nuestro corresponsal de las Europas donde alguien que viene o que cayó del Santo Cielo o nuevos Mesías que vienen a darnos lecciones y consejos en estos tiempos tan agitados. Yo me imaginaba que eran unos gurús anunciando las catástrofes que se avecinan con el GRAN SALTO CUANTICO del año 2012. Debo manifestarles que yo personalmente empecé ya a practicar el “salto quántico”  en lugar del “salto de la rana”, con resultados bastante alentadores.!!!

Encontré muy original y divertido eso del “jardín infantil” que formamos los ex –lumumberos y sobre eso de hablar de los “grandes éxitos los países socialistas”. No hay que olvidar que según la propaganda boluvariana, nosotros somos HIJOS DEL SOCIALISMO.

Cuando hablan de los grandes éxitos de los países socialistas ¿Están hablando de Corea del Norte y de Cuba? ¿De que galaxia vienen estos nuevos Mesías o charlatanes? Durante la caída del Imperio bolchevique en 1989 y 1990, ¿Alguien salió a las calles de Moscu a defender el paraíso bolchevique? ¿Dónde estaban estos nuevos Mesías (se aplica también al femenino!!!) en esos momentos? ¿Por qué no fueron a luchar y a defender los “grandes éxitos” del socialismo o del comunismo bolchevique?

 

Parece que estos nuevos Mesías se han olvidado que ya «tenemos un nuevo Mesías bolchevique» en la persona del bruto de Chávez. La crisis que se vive actualmente en Honduras es el resultado de la INTROMISION cínica del Chávez en países extranjeros.  A ese nuevo líder boluvariano de Honduras le dieron un vergazo por la simple razón que quería convertirse en «presidente a vida».  Esto es lo que se llama «chavizacion», como lo que ocurrido ya en países como Ecuador, Bolivia. Quiso hacer actos ilegales, meter una «cuchufleta» para ser reelegido y formar una «Asamblea Constituyente» con apoyo logístico y dinero de Chavez. Si en estos momentos existe una crisis política en Honduras, el responsable de esa crisis es Chavez. Además los países del ALBA declararon el retorno de la democracia a Honduras, algo muy plausible, pero que en ese baile esta metida la Dinastía Castrista, el Violator de Nicaragua, el de Ecuador con su voz de fifi; es el colmo del cinismo. Que se sume a esta cruzada el clan Kirchner, los cuales también quieren perpetuarse en el poder, es muy dudosa esa fachada de democracia.

Es evidente que si este presidente «vergueado»  de Honduras vuelve a ocupar su puesto, va ser un gran «triunfo del chavismo» pero no crea de la democracia. Cabe preguntarse ¿Hasta donde ha llegado la intervención de Venezuela, Cuba y Nicaragua en suelo hondureño en instituciones militares y policiales para ganar mediante un fraude la cuchufleta que quería meter este nuevo libertador?. Que incluso Chavez proponga un «bloqueo» a Honduras, suena medio raro todo esto. Es muy probable que Venezuela tenia intenciones de intervenir militarmente en Honduras una vez la «cuchufleta» del presidente «chingado» hubiese funcionado. Ahora, si hubiese sido axial, ¿Cuál habría sido la reacción del Imperio a una intervención chavista en Honduras?. No creo que Obama se hubiese quedado con los brazos cruzados.  

 

Pero lo grave y lo vergonzoso es que la mayoría de los presidentes de América Latina no coloquen sobre la mesa, paralelamente al pecado de la intervención del Ejército a favor de la Constitución en Honduras, la intervención abierta, cínica y grosera de Fidel Castro y Hugo Chávez en la política nacional hondureña. Son dos actos profundamente vinculados al respeto de la vigencia de los principios democráticos en cualquier lugar del mundo: cero intervención de fuerza y cero intervención extranjera, como ahora está haciendo Venezuela.

La pregunta esencial en estos casos es una sola: ¿Son los hondureños tan infantiles, desordenados y corruptos para necesitar la tutela de un padre despótico y autoritario, que les diga cómo comportarse, a quién dirigirse para satisfacer sus anhelos de justicia social o para impulsar el desarrollo económico de las clases más necesitadas? ¿Qué sabe Chávez de Honduras (apenas conoce Centroamérica) si ni siquiera sabe a ciencia cierta sobre lo que desea la propia Venezuela, más allá de la que él financia y maneja a sus anchas? Las últimas encuestas le han enfriado el joropo al presidente Chávez: los venezolanos le huyen como a la peste al arruinado comunismo cubano y, mucho más, al socialismo corrupto del siglo XXI, que sólo disfrutan a sus anchas sus amigos más íntimos.


El presidente Chávez habla de la burguesía hondureña y no se refiere para nada a la nueva burguesía venezolana a la que él, corrupta y familiarmente, le da cheque en blanco. Todo el mundo sabe que desde la sede de la Presidencia se firman decretos, se impulsan leyes y motorizan resoluciones ministeriales para proteger a un sector económico que se enriquece a costilla de los venezolanos. Ese es el modelo que quiere llevar a Honduras: el de los militares chavistas ricos.

 

EL OTAG

domingo, 5 de julio de 2009

Golpes y Golpes

Del vagón sellado de Lenin al sombrero de Zelaya
Elizabeth Burgos

Domingo, 5 de julio de 2009

Cuando se difundió la fotografía de Fidel Castro con el sombrero que suele llevar el visitante que aquel 6 de marzo 2009 se encontraba a su lado (Manuel Zelaya, el depuesto presidente de Honduras) y había acudido a rendirle pleitesía, como ya lo han venido haciendo en los últimos meses la mayoría de los mandatarios latino-americanos, me intrigó porque el cubano, al contrario de su colega venezolano, adopta más bien la postura monárquica y se cuida de prodigar gestos de populismo condescendiente. De allí que ese gesto me intrigara y me preguntara lo que se traía entre manos puesto que Fidel Castro no se deja llevar por la espontaneidad: en materia de comunicación de imagen todo lo tiene muy bien controlado.

Las noticias provenientes de Honduras desde mediados de la semana pasada me fueron dando la respuesta de la fotografía con sombrero hondureño.

El presidente hondureño, hombre de derechas, oligarca, populista y anti comunista, había sido seducido por el dictador cubano y había aceptado entrar a formar parte de la “banda de los cuatro”: Venezuela, Nicaragua, Bolivia, Ecuador. Para ser admitido plenamente al fascio de los cuatro debía seguir los pasos que Caracas dio. En vísperas de las elecciones presidenciales, decide convocar un referéndum para someter a “consulta al pueblo” la posibilidad de hacerse reelegir presidente de la República, violentando la Constitución, para aplicar el mismo modelo de instrumentalización de las dinámicas de la democracia y así imponer una dictadura constitucional, vigente hoy en Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Ecuador. Es un modelo que obedece al proyecto geo estratégico del castrismo, que no ha cesado en su empeño desde 1959, y que hoy Hugo Chávez ha tomado como bandera. Adaptando a los tiempos, la mecánica castrista de asalto al poder, el dictador cubano continúa sirviéndose hoy de la guerra de guerrillas, pero en lugar de armas, usa la manipulación del sufragio.

La escena del sombrero me recordó momentos en que discutiendo con Fidel Castro acerca del dilema que se le podía presentar al revolucionario en ciertas circunstancias que obligaban a dar concesiones no siempre en acorde con la “moral revolucionaria”, él siempre traía como ejemplo el vagón sellado de Lenin. En plena Primera Guerra mundial, para Lenin, quien se encontraba en Suiza, la manera de entrar a Rusia sano y salvo acompañado de su equipo más cercano, era negociando con el enemigo de Rusia: con las autoridades alemanas, entonces en guerra contra Rusia. El gobierno del Reich alemán negoció con Lenin la travesía por su territorio con el objeto de que Lenin le diera el empuje final a la Revolución que ya estaba en marcha y debilitara así el poder contra el cual Alemania estaba en guerra. Pero para Lenin, la guerra imperialista debía devenir una guerra civil, en revolución armada.

El Estado Mayor alemán era sin la menor duda, el mayor enemigo de la Revolución, pero tenía plena conciencia de la utilidad que podía sacar de su apoyo al triunfo de la misma para eliminar a Rusia del conflicto bélico. Así, acompañado por treinta y un revolucionarios, a través de una Europa en guerra el bolchevique Vladimir I. Lenin, se prepara a iniciar la Revolución en su país. Lenin abandona su exilio suizo y el 9 de abril de 1917 parte en el célebre “vagón sellado”, que atraviesa velozmente y sin paradas, y con toda garantía, el territorio enemigo alemán, para llegar a Estocolmo y de allí llegar por fin a San Petersburgo, donde esperaba a Lenin una entusiasta multitud.

El asalto al poder por los bolcheviques está en marcha y una de sus primeras decisiones será la firma de la paz con Alemania. El 7 de noviembre, Lenin declara “todo el poder a los soviets”, y mediante un bien orquestado golpe de Estado, los bolcheviques se amparan del poder. Las consecuencias de esa historia todavía la estamos viviendo.

Un país de una zona estratégica como Centroamérica que se sume al eje de la “banda de los cuatro” bien vale ponerse un sombrero, aunque proceda de un nada confiable burgués, anti comunista y oligarca. Ya habría tiempo de deshacerse de él. Salvo que en este caso se adelantaron los poderes públicos hondureños, el propio partido del presidente, secundados por las Fuerzas Armadas..

Según el antiguo modelo, los golpes de Estado en América latina intervenían, so pretexto de solventar una crisis política, o de defensa de las fronteras, pero terminaban desnaturalizando las instituciones republicanas, violando los derechos humanos y debilitando la democracia o anulándola.

La iniciativa que acaban de realizar las Fuerzas Armadas hondureñas es un gesto inédito en la historia del continente. Por mandato del los poderes públicos intervienen y deponen al presidente en nombre de la salvaguarda de las instituciones, y por respeto a ellas, - puesto que aquel que debía ser su garante, el presidente de la República, las estaba violentando -, y le entregan el poder a los civiles.

Los analistas deberán reflexionar sobre los acontecimientos de Honduras con una lente más fina que aplicarle el simple análisis de la defensa del “presidente democráticamente electo”. No se puede, no se debe ignorar que existe un contexto geo político creado por una voluntad de resquebrajar las instituciones para imponer un modelo totalitario de gobierno que se legitima en lo que se ha convertido ya en una ficción, en una figura esperpéntica: en elecciones repetidas, trucadas, manipuladas, a las que se les ha vaciado de su verdadero sentido que so pretexto de haberlas ganado, esos mandatarios se dedican sistemáticamente a violar las Constituciones nacionales, a intervenir sistemáticamente en otros países, y a mantener un clima insurreccional fuera de sus fronteras.

Las instituciones internacionales como la OEA o Las ONU deberían someter a una reflexión, esa anomalía institucional, pues en el fondo, en lugar de defender la democracia en América Latina, están ayudando a hundirla y a fomentar la figura monstruosa de dictaduras institucionales.

Los recientes acontecimientos de Honduras, deberían dar lugar a una análisis sereno del contexto en que se dieron. No se les puede mirar con el mismo prisma con que se observaban los golpes de Estado del pasado. Es cierto, se inscriben dentro de la tradición golpista latinoamericana, pero con características muy particulares.

Los análisis precipitados y las ingenuidades en política, suelen pagarse caros en el tiempo largo de la historia