viernes, 14 de enero de 2005

Sistema para adelgazar del Senador Lavandero.

Testigos y presuntas v챠ctimas entregaron sus versiones contra Lavandero

Testimonios sobre los abusos a menores presuntamente cometidos por el parlamentario DC fueron exhibidos por Contacto, despu챕s de m찼s de un a챰o de investigaci처n. Adem찼s, se divulgaron casos no formalizados que se a챰aden a los ya revelados por el Fiscal Xavier Armend찼riz.

. Despu챕s de catorce meses de seguimiento del caso, Canal 13 entreg처 en un especial de su programa Contacto, las versiones de los testigos y presuntas v챠ctimas que acusan al senador de la IX Regi처n, Jorge Lavandero, de abusos contra menores. Adem찼s, el espacio revel처 otros casos no formalizados ante la justicia, y que no aparecen entre los cargos imputados al parlamentario por el Fiscal Xavier Armend찼riz. Asimismo, la investigaci처n period챠stica puso en tela de juicio la efectividad de Investigaciones y la Fiscal챠a regional, que demor처 en iniciar las pesquisas del caso.

El parlamentario DC ha negado todos los cargos y ha sostenido en reiteradas oportunidades que se trata de una "maquinaci처n" en su contra. Incluso en entrevistas anteriores con otros medios de comunicaci처n, ha acusado al periodista autor del reportaje, Emilio Sutherland, de pagar a algunos de los testigos que presentaron su testimonio.

Frente a esto, la conductora del espacio, Mercedes Ducci, se encarg처 de negar "tajantemente" que esto forme parte de una campa챰a en contra del congresista. "No hay motivaciones personales contra el senador", dijo la periodista, quien tambi챕n rechaz처 la acusaci처n de que se haya remunerado a las personas que aparecieron en la investigaci처n

El programa remarc처 que Lavandero y su defensa se negaron "sistem찼ticamente" a entregar su versi처n a Contacto. A falta de las declaraciones del parlamentario, el espacio mostr처 extractos de las entrevistas que Lavandero ha dado en los 첬ltimos d챠as a otros medios.

Entre quienes dieron su testimonio a Contacto figuran Iv찼n Cuevas y Gilda Concha, ex empleados de la parcela de Metrenco del senador. Ellos fueron quienes pusieron la denuncia que inici처 el caso contra el parlamentario, y aseguran haber sido testigos de los abusos de su patr처n contra menores. Entre ellos figuran I.M.S.H., y los hermanos N.V.G.C. y J.J.G.C, tres de los cuatro casos por los que Lavandero est찼 imputado.

Contacto ofreci처 una imagen de una toma del frontis de la parcela de Lavandero, de diciembre de 2003, donde aparece el senador acompa챰ado de la menor, I.M.S.H.. Ambos estuvieron a solas en el interior de su casona, y luego salieron por un rato al patio. En un momento, el parlamentario dio unas palmadas en las nalgas a la peque챰a.

Testimonios

La emisi처n mostr처 adem찼s a otros testigos que declararon frente al fiscal Xavier Armend찼riz. En sus relatos coinciden en la presi처n ejercida por el senador apelando a su autoridad, y el miedo a revelar los antecedentes ante la justicia. Otro elemento que llam처 la atenci처n fue que uno de los escenarios que se repiten en los presuntos abusos fue el jacuzzi de su fundo de Metrenco.

Entre los testimonios figuran los de Carolina y Andrea Ch찼vez, hijas de ex cuidadores de su parcela. Ambas j처venes contaron detalles de los abusos del parlamentario, ocurridos presuntamente entre 1992 y 1996, cuando ten챠an 10 y 11 a챰os, respectivamente. Ellas revelaron que miraban a Lavandero como su protector, y que 챕l les prometi처 convertirlas en sus secretarias.

Adem찼s, dio su versi처n Victoria Urrutia, madre de la menor E.V.H.U. que escribi처 en un diario de vida su experiencia con Lavandero, documento que desapareci처 junto a otras especies cuando robaron en el domicilio.

E.V.H.U.habl처 con Contacto y confes처 haber sido manoseada junto a su hermano por el senador en el jacuzzi. "Era nuestro amigo, y no sab챠a lo que 챕l estaba haciendo. Ten챠a miedo. (...) Me pasaba la mano por todas partes, por los pechos, por la vagina", dijo.

Este caso, y los de las menores Ch찼vez, son anteriores a los cuatro que pueden ser investigados por la Reforma Procesal Penal, pero constan en la formalizaci처n de cargos del fiscal Armend찼riz contra el parlamentario DC.

Sin embargo Contacto exhibi처 otros casos de presuntos abusos que no est찼n contemplados en dicha formalizaci처n de cargos. Uno de ellos corresponde al revelado por Gilda Concha, quien acus처 que su propia hija, cuando ten챠a doce a챰os, sufri처 abusos por parte del senador.

La menor, identificada como "Ana" por el programa, dijo que Lavandero la invit처 a su casa para "ayudarla a adelgazar" y para ello le prest처 unas m찼quinas de ejercicios que ten챠a en su casa. "Se subi처 arriba m챠o a hacerme unos masajes (...) Se subi처 arriba de mi trasero. Me dijo que ten챠a que ir con calzones y sostenes", cont처.

"Alicia", cu챰ada de Gilda Concha, tambi챕n revel처 a Contacto que el senador intent처 propasarse con ella. Este tambi챕n forma parte de los casos no formalizados. Concha agreg처 en su testimonio los casos de otras dos menores de un colaborador cercano del senador que tambi챕n fueron acosadas por 챕l

Para retratar la situaci처n de poder que ejerc챠a Lavandero, Iv찼n Cuevas confidenci처 que en un momento increp처 al senador y le advirti처 que en el sector andaban rumores en su contra. "Le dije que lo quer챠an acusar de pedofilia, pero 챕l se ri처 y dijo: 'a m챠 no me interesa porque con plata se soluciona todo'", se챰al처.

Cr챠ticas

La investigaci처n de Contacto puso en tela de juicio la actuaci처n de la Fiscal챠a regional. El matrimonio de Iv찼n Cuevas y Gilda Concha cont처 a la Polic챠a de Investigaciones los antecedentes que manejaban en septiembre de 2003. Entre los efectivos que tomaron conocimiento de los hechos estaba el detective Juan Carrasco, quien no hizo un informe escrito sobre lo testimoniado por la pareja, y hoy se encuentra sumariado en la instituci처n.

En mayo de 2004, el matrimonio entreg처 su versi처n al fiscal local Sergio D챠az. Sin embargo, dice la pareja, les solicitaron hacer una denuncia formal, en consideraci처n que la Fiscal챠a pod챠a iniciar una investigaci처n con tan s처lo tener los antecedentes. Pero -se insisti처 en el reportaje- nunca se llam처 a declarar o se cit처 a las supuestas v챠ctimas o testigos, pese a que el art챠culo 54 del C처digo Procesal Penal establece que "se concede siempre acci처n p첬blica para la persecuci처n de un delito contra menores de edad".

Adem찼s, el programa record처 que la Fiscal regional Esmirna Vidal ha se챰alado que reci챕n tuvieron antecedentes vagos del caso en mayo de 2004. Y, remarc처 Contacto, el proceso s처lo se aceler처 por decisi처n del Fiscal Nacional Guillermo Piedrabuena, quien abri처 un sumario por las posibles negligencias de la Fiscal챠a regional y luego se nombr처 al Fiscal Xavier Armend찼riz para hacerse cargo del caso.

       










jueves, 13 de enero de 2005

A espaldasde su pueblo!

Denuncian que presidente Ch찼vez entreg처 ayuda a Humala
Agencias
 
Nora Bruce, durante algunos meses pareja sentimental del mayor retirado Antauro Humala, quien encabez처 un alzamiento y la toma de una comisar챠a en a챰o nuevo en Per첬, sostuvo que el rebelde recibi처 "ayuda" de parte del presidente de Venezuela, Hugo Ch찼vez, para financiar "en los inicios" a su movimiento.
Bruce declar처 a la revista Caretas que Humala le dijo que "en los inicios hab챠a recibido ayuda del presidente Ch찼vez de Venezuela. Aunque me dijo que luego el peri처dico se autofinanciaba", alusi처n al semanario que publica el movimiento etnocacerista.
La mujer, que mantuvo una relaci처n sentimental con Humala por algunos meses en 2004, dijo que entre agosto y setiembre la invit처 a viajar juntos a Venezuela y que en varias oportunidades le hab챠a comentado sobre su prop처sito de rebelarse.
El alzamiento de Humala y las acciones de violencia que lo siguieron caus처 seis muertos.
El militar retirado, ahora detenido, reclam처 la renuncia del presidente, Alejandro Toledo, a quien acus처 de corrupci처n.

miércoles, 12 de enero de 2005

Que hay de verdad sobre lo de Lavandero ?

Queridos Lumumberos !
                                     Lejos de la patria, no es siempre posible informarse plenamente sobre el acontecer publicado, ni de sus entretelones. Aquí, a lo mejor, nos podría echar una manito nuestro amigo y compañero Julián Alcayaga. Jorge Lavandero, un viejo paralamentario de larguísima trayectoria pública, defensor del cobre y critico de las multinacionales que operan en Chile, se vé hoy involucrado en un tema poco apetitoso : pedofília y abuso sexual contra menores.  Pensé en un comienzo que se trataba de otro Lavandero, pero me llegó la certeza que se trataba del Lavandero que guapeó convencido que a Chile se lo estaban pasando por el aro, con eso de las conseciones de propección y explotación del principal recurso mineral de nuestro pais. Estaba convencido que Lavandero estaba en el partido falso (DC), fustigando a la junta en el pasado y sacando a la palestra temas que no siempre coincidían con la plataforma de lucha de la Democracia Cristiana. Mientras no sea comprobada su culpabilidad en los echos, seguirá siendo inocente. Lo contempla la constitución y las leyes vigentes de Chile, un estado de derecho, independientemente que diferentes grupos de opinión sostengan lo contrario. No siempre he estado de acuerdo con Lavandero cuando sostiene posturas inflexibles contra el capital foráneo, la globalización y otras vainas relacionadas con las necesidades nacionales de desarrollo, pero siempre le he reconocido su corage como hombre público y de llamar por su nombre el abandono de los sectores marginados con los nuevos rumbos que ha tomado nuestro pais, en la consecución de los planes de desarrollo de nuestra economía emergente. Muchas veces políticos de nuestra patria adoptan posturas intransigentes, pero con una enorme repercución popular y a veces meramente panfletaria, que podrían ayudar a una reelección. Sin meterme mucho en las patas de los caballos, creo que Chile y sus gobernantes han iniciado relaciones económicas y políticas de nuevo tipo. Existe el pleno convencimiento de que no existe alternativa a un mundo globalizado. Las fronteras de defensa de empresas de mala gestión han desaparecido, obligando a estas a renovarse y a enfrentar los desafíos del mundo moderno o a sucumbir, arrastrando consigo miles de puestos de trabajo y generando miles de minitragedias en las familias de los trabajadores. Eso no quiere decir que con el emblema de la globalización nos dejemos fornicar por los intentos de abusos de las transnacionales. Muy por el contrario. Existen los instrumentos necesarios para abortalos y la voluntad de implementar aquellos no previstos, en el caso que se comprueben irregularidades. Ya no es posible el chantage de antaño, ni la entrega sin chistar de políticos corruptos que se queden en el anonimáto. Por lo menos en nuestro pais. Existe suficiente libertad de prensa y fuerzas políticas de oposición que les salgan al paso. Ni siquera el marrano Pinochet, que aseguraba salir más pobre de lo que fué antes que torpedeara la democracia, le fué posible ocultar sus negociados, aún en plena vigencia de su gobierno de cuartelazo. El pais ha demostrado haber entendido que alternativas a la democtacia no existen. El sueño de algunos que siguen en la búsqueda de una estructura de poder que los eternize con el sartén por el mango, han tenido que recular comprobando las derrotas del pasado reciente. Falta mucho por hacer en nuestro Chilito, pero de eso estamos concientes. Los desafíos son congruentes y se estudia la forma de llevarlos a la realidad. Capacitar tecnicamente a nuestra población, mejorando desde la instrucción básica hasta los pedestales de ingeniería teórica del pasado. Con peras y manzanas solo se resuelven algunos problemas de desarrollo. Lo mismo ocurre con la explotación de recursos no renovables. Según leo en los planes de desarrollo futuro de las autoridades de turno y de los partidos de oposición, en Chile empiezan a soplar nuevos vientos. Un abrazo de OSO para todos, con la fraternidad de costumbre.
Ren챕
Alemania, 12.01.2005.-  

lunes, 10 de enero de 2005

Estupro intelectual!

Apenas Jorge Lavandero supo que el quincenario Plan B lo pondría en portada, poniéndose el “parche antes de la herida” (como antes que nadie lo anunciamos aquí en El Purgante) Lavandero hizo un encendido discurso, en que asegur처 que "hoy es mucho m찼s dif챠cil que durante la dictadura, ya que antes sab챠a d처nde estaba el peligro, en cambio en estos d챠as los ataques vienen de cualquier parte y nadie se hace responsable". (argumentaci처n t챠pica de los resentidos con este gobierno).

Por boc처n, aceler처 el proceso para que la Justicia formalizara la acusaci처n en su contra por abusos, el fiscal especial Xavier Armend찼riz present처 10 casos de abusos sexuales a menores reiterando adem찼s la petici처n para someter a ex찼menes sicol처gicos y f챠sicos al senador Lavandero.

Lavandero no es cualquiera en la pol챠tica contingente. Era el m찼s seguro candidato de la izquierda extraparlamentaria a la Presidencia de la Rep첬blica, se ha distinguido por su majadera insistencia  en exigir una mayor participaci처n del Estado en la econom챠a, en contra de la globalizaci처n. En cuanto lo que la vida nos a mostrado y demostrado es que mientras menos el Estado interfiera en la econom챠a, mayor desarrollo de las potencialidades de un pa챠s, el Estado debe apenas interferir dentro de su papel fiscalizador concentrado en sus funciones b찼sicas que deben garantir que el hombre se torne un ciudadano ampliamente informado, preparado y capacitado a desarrollarse en todo su potencial. (perdonen que me repita, pero agua mole en piedra dura...)

Seg첬n el juez Armend찼riz, el legislador (Lavandero) se vali처 del abuso de confianza, de su investidura, del desamparo y la inexperiencia de las v챠ctimas.

Yo acrecentar챠a que no solo menores hay entre las victimas de este se챰or, tambi챕n hay adultos, que talvez no han sido estuprados sexualmente pero sin duda alguna, que por su desamparo e inexperiencia, lo han sido intelectualmente.

 Sino veamos un caso muy cercano a nosotros, todos los “laureles” sobre la defensa del cobre (que siempre aparece como siendo el principal promotor y que fue el primero que propuso aplicar un royalty a la gran minería y quien más ardorosamente ha defendido ese proyecto) conocemos muy bien quien verdaderamente se “quema las cejas” para que este señor haga sus “brillaretes” sobre el tema y así por delante, en todos los temas que este señor lleva a la opinión pública hay un pobre “suche” que le saca las castañas del fuego, estimulados en su desamparo, con promesas de algún futuro rol preponderante en la política o hasta eventualmente con algún sillón en el parlamento o en el senado.

Lamentablemente este Senador como buen diletante, va deformando de acuerdo a su estrecha visión de estos temas y poco respeto por las personas, el material recibido a cambio ni de las gracias, excepto solo promesas; cambiando la sustancia de la justa causa que se encierra en la rica información de sus incondicionales. En el caso del cobre, en particular, muchas veces demasiado influenciada por el pasado “pirquinero” de su autor y la esclavización que en los tiempos pasados existía en el sector y en donde además, la falta de sensibilidad de algunos integrantes del sector minero para difundir sus contribuciones y ejercer el concepto moderno de la responsabilidad social de las empresas ha estimulado la “añeja” premisa en que estos “defensores” del cobre chileno hasta hoy basan sus fundamentos, que a la semejanza de Evo Morales en Bolivia quisieran ver el cobre en las profundidades de nuestra tierra fuera del alcance del “capital foráneo” y sin utilidad para nadie.

Pero la realidad es que Chile necesita m찼s inversiones mineras y estas inversiones cuestan dineros, fortunas estas que ni en sue챰os entran dentro de las posibilidades del Estado chileno.

"Hace 150 a챰os 챕ramos los principales productores mundiales de cobre, y con una producci처n de 30 mil toneladas aport찼bamos el 35% de la producci처n mundial. Hoy (2003) hemos llegado a producir 5 millones de toneladas y mantenemos el mismo 35%".

El problema, seg첬n los entendidos, es que para mantener ese sitial en el futuro ser찼 necesario desarrollar, cada tres a챰os, un yacimiento de la magnitud de la minera Do챰a In챕s de Collahuasi. Esta sola operaci처n, controlada por Falconbridge y Anglo American, requiri처 una inversi처n de US$ 1.870 millones y produce al a챰o unas 400 mil toneladas.

Estoy a favor del libre comercio porque estoy a favor de todo lo que derrumbe las barreras entre los pueblos como alguien ya lo dijo, o sino deber챠a haberlo dicho, pero pienso sinceramente que el esp챠ritu de la tarifa aduanera as챠 como el Royalty que propone Lavandero, es mal챕volo porque solo aumenta la riqueza de unas pocas personas ricas y mantiene pobre a la gran masa de pobres.

El libre mercado supone la libertad de elegir de las personas, sin trabas ni limitaciones de bur처cratas que jam찼s han asumido el riesgo de emprender y crear riqueza fuera de parasitar de la corrupci처n que sustenta los principios de los defensores de un Estado omnipresente.

La exploraci처n minera es uno de los negocios m찼s riesgosos del mundo. Existe abundante evidencia emp챠rica que en los pa챠ses que alguna vez instituyeron un royalty, desapareci처 la exploraci처n minera. Al caer la exploraci처n, inexorablemente disminuy처 la producci처n minera. Y la ca챠da de la producci처n minera atenta contra el bien com첬n de Chile.

“Una justificación del royalty asume que la minería es un recurso no renovable y sería razonable constituir un fondo –financiado por el royalty- para proteger a futuras generaciones cuando el recurso minero se agote.

Pero este supuesto es falso y errado. En efecto, Chile demostró que la minería es, en la práctica, un recurso renovable al triplicar las reservas en sólo trece años. Mayores reservas significan mayores riquezas para Chile que sin la exploración jamás habrían sido descubiertas, limitando el crecimiento económico.” (Presidente del Comit챕 de Defensa de la Miner챠a.Director de Ediconsult y miembro del Consejo Asesor del Centro de Investigaciones de Econom챠a y Negocios, Universidad del Desarrollo).

쩔Qui챕n es el bur처crata-vidente que puede anticipar el momento en que se agotar찼 el cobre? M찼s razonable y mucho menos paralizador de las inversiones ser챠a sin duda, aplicar el impuesto especial que propone el gobierno de Lagos y fomentar la libertad para que las empresas exploren y multipliquen las reservas mineras.

Esta f처rmula consiste en aplicar una carga del cinco por ciento a las rentas operacionales de las mineras que tengan ventas anuales superiores al equivalente de cinco millones de d처lares y una relaci처n, entre sus ventas e ingresos operacionales, superior al ocho por ciento. El proyecto incluye invariabilidad por 15 a챰os de los impuestos a la miner챠a, disposiciones transitorias para imputar la mitad al impuesto de primera categor챠a, y normas sobre incompatibilidad de esta invariabilidad con la del Estatuto del Inversionista. El impuesto comenzar챠a a regir en 2006, y su recaudaci처n se destinar챠a a incrementar la capacidad innovadora del pa챠s.

Se estima el rendimiento de este tributo en alrededor de 150 millones de d처lares anuales, con precios del cobre cercanos a un d처lar la libra.

Por otra parte, es l처gico maximizar hoy la exploraci처n y producci처n, para tener hoy los ingresos suficientes para rescatar a los chilenos que viven en extrema pobreza.

En realidad, al contrario de las afirmaciones manipuladas por estos se챰ores, la miner챠a efect첬a enormes contribuciones al progreso del pa챠s. Para el a챰o 2004 se pag처 impuestos directos por alrededor de 900 millones de d처lares. Adem찼s, el actual estatuto minero ha permitido inversiones superiores a los 18 mil millones de d처lares y decisivos aportes a las exportaciones, a las cuentas externas, empleo, construcciones, caminos, generaci처n el챕ctrica, prestaciones de educaci처n y salud, desarrollo de zonas aisladas, consumos industriales y agr챠colas, descubrimiento de nuevas reservas y otros variados beneficios, algunos no cuantificables; en conjunto, ellos son tanto o m찼s relevantes que los impuestos que paga.

Por todo esto, me parece mucha patudes e insolencia (ahora entiendo lo del sobre nombre “Insolencio”) tratar a un gobierno que lo esta haciendo muy bien, de traidor y vende patria! 쩔Onde la viste??

Un gran abrazo a todos

domingo, 9 de enero de 2005

Pero gracias a este gobierno "traidor"....

Chao a la pobreza

Por Felipe Lamarca, economista

El t챠tulo de esta columna no es s처lo un recurso medi찼tico para invitar a leerla, sino que es un sue챰o seriamente posible en el Chile de hoy. En efecto, el arduo esfuerzo de los chilenos durante los 첬ltimos 30 a챰os en el marco de una concepci처n socioecon처mica apropiada y permanente en el tiempo, permite ahora, durante un repunte de la actividad mundial, mostrar sus frutos y traducirlos en un dividendo extraordinario de dignidad pa챠s.

Si analizamos la tendencia de las cuentas fiscales del 2004 podemos concluir que 챕stas, en definitiva, terminar찼n con un super찼vit del orden de 20%, ya que los ingresos habr챠an aumentado en cerca de un 25%, mientras los gastos lo habr챠an hecho s처lo en torno al 5%. Cuento corto, contamos con un excedente de al menos 5.000 millones de d처lares. 쩔En qu챕 los invertimos? En dignidad, pues.

No podemos seguir figurando bien parados en cuanto ranking aparece por ah챠 si detr찼s del sof찼 escondemos casi un 20% de nuestra poblaci처n en extrema pobreza e indigencia. Esto no resiste el m찼s elemental an찼lisis de est챕tica pa챠s. Estos compatriotas nuestros que viven en extrema pobreza son 646.205 familias, en las que cada uno de sus integrantes subsiste con menos de un d처lar al d챠a. Como la familia chilena promedio es de 3,9 personas, de acuerdo a las clasificaciones sociales actuales, necesita al menos de 120 d처lares mensuales para empezar a salir de la pobreza extrema.

En consecuencia, si ustedes dividen s처lo el excedente fiscal del 2004, que como ya dijimos bordear찼 los 5.000 millones de d처lares, por el n첬mero de familias en extrema pobreza e indigencia, se dar찼n cuenta de que 챕ste alcanza para un poco m찼s de los 120 d처lares mensuales por familia por un per챠odo de cinco a챰os. Agreguen, adem찼s, que hoy estas familias no viven con cero peso, sino con una cierta proporci처n de d처lar por integrante. Entonces, estamos seguros de que con ambos montos sumados mensualmente durante cinco a챰os, podemos concretar por fin aquel sue챰o otrora imposible de llegar al bicentenario con un Chile digno, sin pobreza.

El ejercicio anterior lo he realizado no 첬nicamente para que puedan apreciar en toda su magnitud lo que hemos logrado (y que si decididamente queremos, podemos ser capaces de concretar), sino tambi챕n para se챰alarles que debemos llegar a los pobres preferentemente por la v챠a de subsidios directos y baratos de implementar. Digo esto, porque si bien en nuestro pa챠s no hay muchas estimaciones fiables del impuesto burocracia en la gesti처n de las pol챠ticas sociales, en otros pa챠ses m찼s desarrollados o parecidos al nuestro, este costo burocr찼tico se traga alrededor del 40% de los recursos sociales.

Por otra parte, la dignidad a la que la gente aspira no es s처lo a salir de la pobreza prioritariamente, sino tambi챕n a tener libertad y soberan챠a sobre sus recursos, por escasos que sean. Como no tengo dudas de que el super찼vit del 2004 ya lo tenemos en el bolsillo y como apreciamos hoy lo que ser찼 el 2005, de algo m찼s podr챠amos disponer.

Si realmente sentimos que los pobres no pueden esperar y somos verdaderamente tan solidarios como nos creemos, inventemos lo m찼s r찼pido posible c처mo llegar mejor y m찼s barato con estos fondos a las familias pobres de Chile. A lo mejor, una soluci처n a considerar podr챠an ser ingeniosas licitaciones que permitan aprovechar la creatividad, eficiencia e infraestructura de distribuci처n del sector privado -a costo burocracia cero-, dada la cuant챠a de los recursos involucrados.

Apur챕monos antes de que la plata dulce se nos deshaga en la boca, ya que en t챕rminos reales el d처lar actual est찼 pr찼cticamente en los m챠ticos 39 pesos. Celebremos 챠ntimamente que por fin haya llegado la hora de los d챕biles y los humildes, que es el mayor regalo al que aspiraba nuestra sociedad.

Julian Alcayaga sobre derechos mineros.

9 de Enero del 2005
language=JavaScript> { if (navigator.appName.indexOf("Netscape")!= -1) { if (parseInt(navigator.appVersion) >= 5) { document.write("

"); }else{ document.write(""); } }else { document.write(""); } }  El golpe final al metal rojo (I)

por  Juliбn Alcayaga*

Parte I.- El fin al dominio del Estado sobre los yacimientos mineros


En un artнculo publicado por La Segunda el 15 de junio de 1984, que se titula "DC pide derogar Ley Minera", se da cuenta de una conferencia de prensa de la directiva de la DC, en la que participaban Gabriel Valdйs, Renбn Fuentealba y Radomiro Tomic, solicitando la derogaciуn de la ley minera.

Un aсo antes, en una columna de opiniуn en la Revista Hoy en septiembre de 1983, Radomiro Tomic escribiу lo siguiente:

"Hace poco, The Washington Post, principal diario de la capital norteamericana, resumiу asн la opiniуn de una de las grandes transnacionales interesadas en el cobre chileno: ‘No necesitamos esta habilidad. La Ley Minera no puede asegurarla. It is too good to be true'[Es demasiado bueno para ser verdad]. Resumen magistral. Ni en los pobres estados africanos podrнan perdurar leyes tan contrarias al interйs nacional y al movimiento de la historia. No puede garantizar la primera de todas las exigencias: estabilidad. ЎNo durarбn en Chile!. Mбs temprano que tarde el cobre volverб a ser chileno".

No durarб en Chile la Ley Minera, que al entregar en propiedad privada los yacimientos mineros, particularmente de oro y plata ha permitido que las empresas extranjeras obtengan durante el aсo 2004, ganancias por cerca de 6.000 millones de dуlares que equivalen a 300 Teletones y equivalen tambiйn al presupuesto de los ministerios de Salud, Educaciуn y Vivienda.

Mбs temprano que tarde el cobre volverб a ser chileno, aseguraba el gran Radomiro Tomic durante los aсos ochenta. El Partido Demуcrata Cristiano declaraba pъblicamente que habнa que derogar la Ley 18.097 de Concesiones Mineras, aprobada por la Dictadura.

Pero una vez que la Democracia Cristiana y la Concertaciуn llegaron al poder en 1990, no tan solo no se derogу la Ley Minera, sino que ademбs, en junio de 1990, promulgaron la Ley 18.985, que derogу la obligaciуn para las empresas mineras de pagar el impuesto a la renta en base a sus ventas, estableciendo el impuesto en base a la renta efectiva, gracias a lo cual las empresas mineras dejaron de pagar impuesto a la renta hasta el dнa de hoy. La Ley 18.985 fue la primera gran traiciуn a la polнtica minera que sustentaba la DC y la Concertaciуn que luchaba contra la Dictadura.

El golpe final a esta polнtica minera del PDC y de la Concertaciуn, es el actual proyecto de impuesto especнfico a la minerнa del gobierno de Ricardo Lagos. Este, desde su inicio tiene como objetivo principal sepultar definitivamente la discusiуn sobre el royalty a la minerнa, pretendiendo darle la legitimidad que no tiene a la Ley 18.097, la misma que Radomiro Tomic, el PDC y la Concertaciуn prometieron derogar, porque ni en un paнs africano, podrнan perdurar leyes tan contrarias al interйs nacional.

En efecto, en el punto I de este Proyecto de Ley, despuйs de citar el inciso sexto del NE 24 del artнculo 19 de la Constituciуn, que consagra el dominio absoluto, exclusivo, inalienable e imprescriptible del Estado sobre todas las minas, se dice que dichas minas se concesionan por el Estado, no en base al inciso sйptimo del mismo nъmero y artнculo de la Constituciуn que es lo correcto, sino que "en virtud de lo seсalado en la Ley Orgбnica Constitucional NE 18.097 sobre concesiones mineras", ley que precisamente niega la propiedad del Estado sobre todas las minas, y que es inconstitucional y contraria al interйs nacional, como en 1983 lo declarara en La Tercera el mismнsimo Pablo Rodrнguez Grez.

La Ley 18.097 seguirб siendo inconstitucional, aunque en los fundamentos de este proyecto, pasando por sobre la Constituciуn, el gobierno de Lagos intente subrepticiamente darle la legitimidad que no puede tener por ser contraria a la Constituciуn.

En la ley chilena, la propiedad del Estado sobre todas las minas viene del Cуdigo Civil de 1855, redactado por Andrйs Bello, disposiciуn legal que ha estado presente en todos los Cуdigos de Minerнa que ha tenido Chile, y que adquiriу jerarquнa constitucional en 1971, con la Ley de Nacionalizaciуn de la Gran Minerнa del cobre.

El 11 de septiembre de 1976, se promulgу el DL 1.552 que contiene la Acta Constitucional N° 3 de la Junta de Gobierno, que si bien deroga el artнculo 10° de la Constituciуn de 1925, en la disposiciуn 4° transitoria dejу vigentes las disposiciones referentes a la nacionalizaciуn de la gran minerнa del cobre y del dominio del Estado sobre las minas.

La Constituciуn de 1980, conservу intacto el dominio del Estado sobre las minas, y dispuso que el Estado podrнa concesionarlas a particulares, siempre que ellos “satisfaciera el interйs pъblico”. Es decir, respecto a la jerarquнa constitucional de la propiedad del Estado sobre todas las minas, no ha sido nunca interrumpida desde 1971. La concesiуn plena establecida en la Ley 18.097, que desconoce la propiedad del Estado sobre los recursos mineros, es una disposiciуn inconstitucional, aunque el Tribunal Constitucional de la йpoca de la Dictadura, por razones obvias, no lo haya asн declarado.

Una vez publicada en el Diario Oficial, la inconstitucionalidad de una ley puede ser declarada por la Corte Suprema, si ello es solicitado en algъn juicio que concierna esta materia. Al parecer, los fundamentos de este proyecto de ley del gobierno, al pretender darle legitimidad a la Ley 18.097 -de Pinochet-, quiere influir ante la Corte Suprema, cuando en un futuro cercano se presenten recursos por inconstitucionalidad de dicha Ley.

Este Proyecto de Ley, al querer legitimar la Ley 18.097, no tan sуlo traiciona la lucha por derogarla de los demуcratas de los aсos ochenta, sino que ademбs pretende influenciar futuras decisiones de la Corte Suprema sobre su inconstitucionalidad.

Pero adem閨s de atentar contra la propiedad constitucional del Estado sobre todos los recursos mineros chilenos, este proyecto es una burla en lo que concierne el establecimiento de un impuesto espec戟fico a la miner戟a, lo que analizaremos en otra nota.

Juliбn Alcayaga O. es economista. Miembro del Comitй de Defensa y Recuperaciуn del Cobre

Publicado en El Mostrador



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9 - 1 - 2005   19 : 2

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9 - 1 - 2005   19 : 2

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Historias que se conocen solo en Democracia.

Adelanto del libro “De la tortura no se habla: Agüero vs. Meneses”, de Patricia Verdugo
Protagonistas de la tortura

Cuando se inici처 el caso Ag체ero-Meneses, en el 2001, la tortura era un tema vedado en Chile. Las casi simult찼neas denuncias de Felipe Ag체ero contra Emilio Meneses y del ex prisionero Carlos Bau contra el general Hern찼n Gabrielli descorrieron el velo por un breve lapso. Pero sembraron una semilla que germin처 dos a챰os m찼s tarde: el Informe Valech.

Nacion Domingo

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Por Patricia Verdugo

Esta historia -tan real como dolorosa- tiene a dos personas en el centro del escenario. Dos personas que, dependiendo del punto de vista, ocupan los roles de protagonista y antagonista. O de v챠ctima y victimario. Si s처lo atendemos a la forma del proceso rol n첬mero 165.085-3 del S챕ptimo Juzgado del Crimen de Santiago, Felipe Ag체ero Piwonka aparece como el victimario que ofende a Emilio Meneses Ciuffardi, provocando que este 첬ltimo se querelle por injurias graves. Si vamos al fondo del asunto, Felipe Ag체ero resulta ser la v챠ctima de las torturas que le infligi처 Emilio Meneses en 1973, mientras el primero era prisionero pol챠tico y el segundo, oficial de reserva de la Armada.

Sus vidas tuvieron un primer punto de encuentro en el Estadio Nacional, cuando el recinto sirvi처 como campo de concentraci처n de prisioneros pol챠ticos. Casi dos d챕cadas despu챕s, cuando Chile hab챠a iniciado la transici처n, volvieron a encontrarse. Para entonces, ambos eran acad챕micos especializados en materias de Defensa. El profesor Meneses puso el eje en la estrategia y el profesor Ag체ero lo hizo en la relaci처n militarismo-democracia.

Volvi처 a transcurrir otra d챕cada para lo que podr챠amos numerar como el tercer y definitivo encuentro. Ambos protagonizaron un bullado caso ante los tribunales y, sentados frente a una jueza, se enfrentaron finalmente en un careo. Para ese entonces corr챠a el a챰o 2002.

MISILES DE PAPEL

Iniciada la transición, la voz de Emilio Juan Meneses Ciuffardi como “experto en defensa” tuvo creciente importancia en la prensa. Como profesor titular de la Universidad Católica de Chile (PUC), daba clases en el pregrado y en el magíster del Instituto de Ciencia Política. Y llegó a ocupar la cátedra Zenteno de Estudios de Defensa del mismo instituto.

Todo marchaba sobre ruedas -en lo profesional- para el profesor Emilio Meneses Ciuffardi cuando ya bordeaba el medio siglo de vida. Sus metas se cumpl챠an.

Hasta que lleg처 el a챰o 2001 y dos cartas determinaron su ca챠da.

La primera llegó al comandante en jefe de la Fuerza Aérea de Chile y estaba firmada por el coronel Mark Meyer, ex agregado militar de Estados Unidos en Chile. En síntesis, sostenía Meyer que el profesor Meneses en enero de 1997 le dijo que aún tenía mucha influencia en la Fuerza Aérea -debido a sus antiguos vínculos como asesor- y su ayuda podía ser clave para resolver la compra de aviones. Agregó -según el ex agregado militar estadounidense- que no tenía preferencia por alguno de los cuatro modelos posibles y que estaba dispuesto a considerar ofertas “significativas” ya que su tiempo era valioso. Lo que concernía a Estados Unidos eran los modelos F-18 de la Boeing McDonell-Douglas y el F-16 de la Lockheed Martin. Los otros dos eran europeos: el sueco JAS Gripen y el francés Mirage. No hubo trato alguno con el profesor Meneses -aclaró Meyer en su carta- porque las empresas no se interesaron en sus servicios.

Ante el escándalo, Meneses aclaró a El Mostrador que “aquí se ha pretendido crear un acto criminal de una operación comercial”. Al diario El Mercurio le dijo que la carta del coronel Meyer era “una colección de imprecisiones, exageraciones y faltas a la verdad”.

La Fuerza A챕rea de Chile hizo un formal reclamo a la PUC ante la denuncia que afectaba a uno de sus acad챕micos y se inici처 una investigaci처n en la rector챠a.

Casi en paralelo, otra carta llegó al Instituto de Ciencia Política de la PUC desde Estados Unidos. Una copia fue enviada por correo electrónico a finales de febrero de 2001 y el director Alfredo Rehren no pudo conocerla de inmediato porque su computador estaba fuera de servicio. El instituto estaba de mudanza desde la casa central de la PUC hacia el Campus San Joaquín y los académicos quedaron “desconectados” por unos días. El original de la carta fue despachada por correo normal. La carta estaba firmada por el profesor Felipe Agüero Piwonka y fechada el 21 de febrero de 2001.

As챠 fue como simples hojas de papel se convirtieron en misiles que sepultaron la carrera acad챕mica y el prestigio p첬blico de un hombre que -hasta entonces- aparec챠a en la prensa local como un respetable analista experto en Defensa.

Nada, hasta ese momento, delataba que el profesor Emilio Meneses tuviera alg첬n temor por lo obrado en el campo de concentraci처n del Estadio Nacional en 1973.

CARA A CARA CON MENESES

Felipe Ag체ero Piwonka no hizo el servicio militar y no registra antecedentes que lo relacionen con acciones violentas durante su juventud, como en el caso del profesor Meneses. Ag체ero Piwonka ten챠a 21 a챰os cuando ocurri처 el golpe de Estado, estudiaba en la Escuela de Sociolog챠a de la PUC y militaba en el MAPU, que formaba parte de la alianza pol챠tica gobernante. Trabajaba, adem찼s, en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Cinco d챠as despu챕s del golpe militar, fue arrestado por una patrulla militar en la calle. Iba acompa챰ado por su amigo Fernando Villagr찼n. Ambos hab챠an estado con el dirigente m찼ximo del MAPU -el actual senador Jaime Gazmuri- y portaban el primer comunicado del partido a sus militantes. Tras una fuerte golpiza, fueron llevados a la Base A챕rea El Bosque donde los interrogaron y maltrataron. Luego los trasladaron al campo de concentraci처n que se improvis처 en el Estadio Nacional, donde fueron separados. El joven Ag체ero permaneci처 all챠 por casi un mes y fue v챠ctima de variadas forma de tortura, incluyendo la aplicaci처n de electricidad. Luego fue trasladado a la C찼rcel P첬blica de Santiago. Nunca se hicieron cargos en su contra ni fue sometido a proceso. Recuper처 su libertad en febrero de 1974, luego que su familia logr처 que intercediera ante la autoridad militar el abogado Jaime Guzm찼n Err찼zuriz.

Entre los a챰os 1978-1982, Felipe Ag체ero fue investigador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), en Santiago de Chile, y public처 dos libros que -por su car찼cter acad챕mico- lograron pasar las barreras de la censura militar.

En 1982, Ag체ero parti처 a Estados Unidos a realizar su doctorado en la Duke University. Luego fue fellow en The Helen Kellog Institute de la Universidad de Notre Dame (1989), en el Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, en 1993-94, y en el North-South Center, de la Universidad de Miami, en 1994-95.

Ser챠a largo de enumerar los consejos universitarios, comit챕s y consejos editoriales a los que pertenece el doctor Ag체ero en Estados Unidos. Todo ello habla de su excelencia como acad챕mico y del prestigio alcanzado en su campo. Nada en su extenso curr챠culo delata ese otro espacio de realidad que subyac챠a en su vida. Porque a la tortura que sufri처 en 1973 siguieron otras, como ha sido el caso de todas las v챠ctimas. Mientras permaneci처 en Chile, en los siguientes nueve a챰os, hasta 1982, estuvo el temor de que se repitiera la experiencia. Cada nuevo dato acerca de la represi처n de la dictadura activaba la memoria, con un agravante: reconoci처 a uno de sus torturadores en una fotograf챠a publicada en la p찼gina de sociales de El Mercurio. Se trataba de un ex oficial de reserva de la Armada. El temor a encontr찼rselo en la calle -ocurri처 dos veces- reactivaba el doloroso episodio.

Fue a comienzos de la transici처n, cuando un seminario convocado por Flacso, dio paso a una tercera etapa de la secuela de la tortura. All챠 reconoci처 en el profesor Emilio Meneses -quien mantiene un aspecto f챠sico muy similar al de su juventud- a otro de sus torturadores del Estadio Nacional. 징Estaba vivo y era uno de sus pares en el mundo acad챕mico! La memoria del pasado encontr처 un espacio en el presente, fundiendo dolores y angustias. Todo ello en el mayor secreto, bajo la apariencia de que nada extra챰o estaba ocurriendo. Un d챠a cualquiera, estando en Buenos Aires, comparti처 su secreto con el periodista Rodrigo Atria, su amigo, quien tambi챕n estuvo detenido en el Estadio Nacional. Luego se lo dijo al periodista Fernando Villagr찼n, con quien hab챠a compartido la experiencia de arresto y prisi처n. Habl처 tambi챕n con sus hermanos Guillermo e Ignacio Ag체ero.

¿Qué hacer? La pregunta se convirtió en un latigazo doloroso por muchos años. Haber sobrevivido a la represión de la dictadura -tras permanecer en campos de concentración y cárceles clandestinas- pasó a ser una suerte de privilegio que demandaba silencio por parte de los “beneficiados” o sobrevivientes. Una demanda que estaba implícita en el “discurso” oficial y social de la transición.

Cuando Pinochet dej처 la comandancia en jefe se inici처 el cambio. A챰o 1998. Se present처 la primera demanda en su contra (Gladys Mar챠n, secretaria general del Partido Comunista), se design처 un ministro de fuero (Juan Guzm찼n) y se inici처 un proceso judicial al que se fueron sumando centenares de querellas. Un fen처meno pol챠tico y social que se acrecent처 cuando Pinochet fue arrestado en Londres en octubre de 1998.

Ese cambio afect처 tambi챕n al ciudadano Felipe Ag체ero Piwonka y decidi처, ese 1998, contar su secreto al cientista pol챠tico Tom찼s Chuaqui, de la Universidad Cat처lica, con quien hab챠a establecido una profunda amistad en la Universidad de Princeton.

Recuerda el doctor Chuaqui: “Fue tal el impacto, que se me doblaron las rodillas y caí al suelo. Me hablaba de Emilio Meneses, con quien yo pasaba mucho tiempo en el Instituto de Ciencia Política. Almorzábamos juntos casi todos los días. Le pregunté finalmente a Felipe qué iba a hacer. ‘Voy a tener que enfrentarlo en algún momento’, me respondió”.

Depositario del secreto, el doctor Chuaqui no tenía más camino que esperar a que el doctor Agüero decidiera “enfrentar” el asunto algún día. “Pensé que iba a ser pronto. Pero fue pasando el tiempo. Alteré toda mi relación con Emilio Meneses, quien seguía teniendo su oficina enfrente de la mía. Eliminé todas las reuniones con él que no fueran estrictamente obligatorias”, recuerda el doctor Chuaqui.

- 쩔Lo not처 Meneses?

- Claro que lo not처, pero debi처 atribuirlo a problemas internos del Instituto, al aproximarse un cambio en la direcci처n.

EL CONTEXTO

En paralelo, otra familia chilena vivía su proceso de cambio, la familia del asesinado Eugenio Ruiz-Tagle Orrego, víctima de la “caravana de la muerte” en Antofagasta. Recordemos que este caso llegó a manos del ministro Juan Guzmán en mayo de 1998 y, por tratarse de un crimen masivo que afectaba al menos a 75 prisioneros políticos y donde la “huella dactilar” de Pinochet estaba claramente estampada, se transformó en el proceso judicial más contundente contra el ex dictador. Así, fue este caso el que abrió paso al desafuero de Pinochet en el 2000 y a su procesamiento en el 2001 como autor de los secuestros y los homicidios.

El hecho es que la familia del asesinado Ruiz-Tagle decidi처 el traslado de los restos desde Antofagasta a Santiago y la realizaci처n de un multitudinario rito f첬nebre, hacia fines del 2000. La v챠ctima, Eugenio, hab챠a sido un entra챰able amigo y compadre del mayor de los Ag체ero, Guillermo.

Al recordatorio del asesinato de Ruiz-Tagle se agregó otro hecho macabro en enero de 2001. Las Fuerzas Armadas reconocieron la participación de uniformados en dos centenares de crímenes, explicando varias desapariciones de prisioneros por haber lanzado al mar sus cadáveres. Este reconocimiento se realizó al dar por finalizada la “mesa de diálogo” entre las Fuerzas Armadas y algunos prominentes abogados defensores de derechos humanos, instancia que fue convocada por el gobierno de Frei y culminó en el gobierno de Lagos.

Fue en este contexto que el ex prisionero pol챠tico Carlos Bau acus처 al general Hern찼n Gabrielli, jefe de Estado Mayor de la Fuerza A챕rea, de haber sido uno de los que torturaron al asesinado Eugenio Ruiz-Tagle en la base a챕rea de Cerro Moreno, en Antofagasta. La acusaci처n de Bau fue publicada por el diario electr처nico El Mostrador el 8 de febrero de 2001. El esc찼ndalo fue may첬sculo. Otros dos ex prisioneros corroboraron la acusaci처n. Obviamente el general Gabrielli la neg처 (present처 una querella por injurias, le fue rechazada y luego tuvo que abandonar la Fuerza A챕rea).

El conjunto de datos causó revuelo. Porque el asesinado Eugenio Ruiz-Tagle Orrego pertenecía a una familia de la “aristocracia” local y su viuda estaba casada con un influyente político, el ex ministro José Joaquín Brunner. Porque el ex prisionero Bau, con su denuncia, puso en jaque al segundo hombre en la línea de mando de la FACH. Y, en ese clima, el diario El Mercurio decidió intervenir para mantener a salvo el honor del abogado Jaime Guzmán Errázuriz.

Así, sin que el doctor Agüero se lo propusiera, su detención de 1973 fue recordada por el principal diario de derecha. El Mercurio, tanto en su cuerpo dominical de reportajes como en su revista El Sábado, lo mencionó de este modo: “Pero hubo un caso que Guzmán estuvo dispuesto a defender personalmente en los tribunales: el de Felipe Agüero, detenido el 16 de septiembre cuando era estudiante universitario”.

쩔C처mo es que el poderoso Jaime Guzm찼n Err찼zuriz supo, en 1973, del caso de Felipe Ag체ero? Se enter처 luego de asistir a una misa oficiada en memoria del asesinado Eugenio Ruiz-Tagle. As챠 lo declar처 Guillermo Ag체ero en el proceso judicial. El hecho es que la recordaci처n de la tortura sufrida por Eugenio Ruiz-Tagle desencaden처 el proceso. El 21 de febrero de 2001, el doctor Ag체ero escribi처 una carta privada al doctor Alfredo Rehren, director del Instituto de Ciencia Pol챠tica, con copia al rector de la PUC, Pedro Pablo Rosso.

Así también, lo publicado por El Mercurio despertó la curiosidad de la revista Cosas, la que decidió publicar una entrevista realizada a comienzos de marzo de 2001. Por primera vez, el doctor Agüero pudo hablar públicamente de su tortura, aunque decidió mantener en secreto el nombre del torturador. Varias páginas y tres grandes fotografías de Agüero Piwonka. La revista tituló en grandes letras: “Conozco a la persona que me torturó”. En el texto, el doctor Agüero identifica a su victimario como “un académico” y relata que ya envió una carta a las autoridades del centro académico donde trabaja.

El diario La Segunda logr처 obtener la carta y public처, el 23 de marzo, buena parte del texto en que Felipe Ag체ero identificaba a Emilio Meneses como su torturador.

EL DESENLACE

A la publicación de la carta, el diario La Segunda anexó dos informaciones. Primero, un escueto comunicado de la Armada en defensa del oficial de reserva Emilio Meneses: “La institución se hace una obligación en expresar su respaldo y confianza más absoluta al citado oficial, en la convicción que éstos representan infundios insostenibles que sólo buscan afectar y destruir la imagen personal del afectado”. Segundo, el desmentido de Emilio Meneses: “Yo, al señor Felipe Agüero, no lo interrogué, no lo vi en ningún momento en el Estadio Nacional. Incluso ignoraba su presencia allí”. Y aseguró que “desde siempre, todos mis amigos, conocidos y colegas supieron, y nunca escondí, que estuve en servicio en la Armada de Chile y la Armada me destinó a ser interrogador en el Estadio Nacional. Nunca, mientras cumplí ese servicio, en ningún momento, a nadie sometí a apremios ilegítimos”.

No concuerdan con Meneses algunos de sus colegas y amigos. El historiador Cristi찼n Gazmuri fue su amigo por m찼s de 30 a챰os e hizo con 챕l su servicio militar en la Armada, siendo ambos estudiantes universitarios.

-쩔Le cont처 que hab챠a sido interrogador en el Estadio Nacional?

-No, s처lo me cont처 que hab챠a llevado gente al Estadio. Los dos 챕ramos reservistas de la Armada y me dijo que a 챕l lo hab챠an llamado a las filas despu챕s del golpe. Y le dieron como misi처n llevar prisioneros al Estadio. Eso me dijo.

Por su parte, el cientista pol챠tico Tom찼s Chuaqui tampoco tuvo informaci처n.

-Meneses dice que todos los que lo rodeaban sabían de su rol de interrogador…

-Falso. Puede que lo supieran sus amigos m찼s 챠ntimos, pero la mayor parte de los acad챕micos del Instituto nada sab챠amos. Se rumoreaba que era un pinochetista duro, pero nada m찼s.

El hecho fue que, a fines de marzo de 2001, la tormenta se desató sobre el Instituto de Ciencia Política de la Universidad Católica de Santiago. Entre estudiantes que se negaban a entrar a las clases de Meneses, una masiva actividad de “funa” para denunciar la presencia de un torturador en el campus y el debate de los académicos, la PUC optó por suspender las actividades del académico Meneses. Pero le mantuvo su sueldo.El consejo académico del Instituto de Ciencia Política se declaró en proceso de “reflexión”, citando a declarar dos veces a Emilio Meneses e invitando a Felipe Agüero a dar su versión durante el año 2001.

El doctor Chuaqui, entonces subdirector del Instituto, hoy su director, explica así el papel que jugó el consejo académico: “No nos correspondía escuchar lo que había hecho Meneses en 1973. No estábamos en posición de determinar los reales hechos. Lo importante era saber quién era Meneses en ese momento. Porque debíamos saber si reunía las condiciones morales y ético-académicas para pertenecer al Instituto. Se lo preguntamos muchas veces. Porque si él reconocía su papel como interrogador en el Estadio Nacional, teníamos que saber qué pensaba de eso casi treinta años después”.

-쩔Y qu챕 pensaba Meneses?

-Dijo, en síntesis: “Yo fui obligado a estar en una mala posición, hice el bien desde una mala posición, no hice nada malo”. Yo le pregunté: ¿Fuiste un engranaje en la máquina del mal? Y respondió: “Siempre se puede hacer el bien en cualquier situación. Entré con las manos limpias y salí con las manos limpias”. Se esperaba una reflexión ética más acabada. Porque uno queda mancillado profundamente cuando se participa de una maquinaria del mal. Eso nunca lo reconoció, nunca reconoció ningún grado de culpabilidad.

-쩔Una postura amoral?

-Diría que tenía ceguera moral respecto de parte de sus actos. No procesaba moralmente esa parte de su vida. Por la prensa dijo que se había enterado después de las torturas en el Estadio Nacional. Yo le dije que él había actuado en un campo de concentración, sin protección alguna para los prisioneros, donde no funcionaba el habeas corpus. Me señaló: “En esa época nadie pensaba en esos términos”. Le pregunté qué sentía por sus superiores: Me indicó: “Resentimiento, porque nos tiraron a los leones, nos mandaron a hacer un trabajo para el cual no estábamos preparados”. Señaló también que había renunciado, pero que le rechazaron la solicitud.

El consejo académico del Instituto de Ciencia Política fue la única instancia que conoció del caso en su proceso de “reflexión”. La rectoría no ordenó instruir sumario alguno, como lo reconoció al tribunal el secretario general de la PUC, Raúl Madrid Ramírez. En respuesta al oficio 160-2002, dijo que la rectoría instruyó un sumario que no se relacionaba con la actuación de Meneses en el Estadio Nacional, sino que “contiene una indagación formal por una presunta infracción al Reglamento del Académico: a partir de una información recibida por esta Secretaría General, surgió la sospecha de que el señor Meneses habría realizado acciones destinadas a presionar a las instancias respectivas de las Fuerzas Armadas chilenas (lo que se denomina “hacer lobby”) para que éstas orientaran su decisión a favor de una alternativa específica (Gripen) en lo relativo a la compra de aviones de combate; la actuación habría sido remunerada y, en ella, el señor Meneses habría aprovechado su influencia desde la Cátedra de Defensa”.

“Por resolución de Rectoría Nº 01-2002, de fecha 3 de enero de 2002, se sobreseyó temporalmente la indagación formal; el 31 del mismo mes, el señor Meneses presentó su renuncia voluntaria al cargo que ocupaba en el Instituto de Ciencia Política; y por resolución de Rectoría Nº 09-2002, de 16 de abril pasado, se sobreseyó definitivamente la referida indagación formal”. El texto oficial de la PUC que -por haber sido enviado al tribunal a mediados de 2002- dio cuenta del fin de la carrera académica de Emilio Meneses en esa universidad. La decisión se tomó teniendo en cuenta lo resuelto por el consejo académico del Instituto de Ciencia Política y lo resuelto por el secreto sumario de la rectoría sobre las actividades de lobby en la compra estatal de aviones. Para “suavizar” la decisión, se permitió la figura de “renuncia voluntaria” de Meneses.

En paralelo con el proceso acad챕mico transcurri처 el caso judicial. Se inici처 por decisi처n de Emilio Meneses, quien se querell처 contra Felipe Ag체ero por el delito de injurias graves el 22 de mayo de 2001. No qued처 m찼s camino que probar los hechos y los defensores del doctor Ag체ero -los abogados Ciro Colombara y Juan Pablo Olmedo- invocaron la exceptio veritatis. Porque Ag체ero no ten챠a duda alguna de que Meneses fue el hombre a quien vio -durante una sesi처n de tortura- cuando lo hicieron desnudarse y, en el curso de la maniobra, se le corri처 la venda que cubr챠a sus ojos.

“Cuando Meneses comenzó a trivializar lo que ocurrió en el Estadio Nacional, me enrabié mucho. Por la prensa, en boca de Meneses, el estadio pasó a ser una especie de hotelito holiday inn, donde la gente iba a pasar una temporada de vacaciones. Ahí sentí que no podía permitir que se distorsionara la historia y que nuestros hijos deben saber lo que allí ocurrió, para que no se olvide y no se repita”, dijo el doctor Agüero.

El caso judicial tom처 dieciocho meses. La jueza Mar챠a Teresa Letelier interrog처 a cuatro prisioneros del Estadio Nacional, adem찼s del doctor Ag체ero. Declar처, adem찼s, el ex oficial de la Fuerza A챕rea Jorge Silva Ortiz.

El fallo dio la raz처n al doctor Ag체ero: no cometi처 injurias, porque no falt처 a la verdad. As챠, el llamado caso Ag체ero-Meneses pas처 a constituir un clave proceso judicial que -por la v챠a de una querella por injurias- indag처 en las torturas realizadas por la dictadura militar y dio paso a una sanci처n social y acad챕mica. El profesor Meneses perdi처 su c찼tedra en la prestigiada PUC.

S처lo qued처 pendiente un detalle procesal: la apelaci처n que hizo Meneses cuando el juez rechaz처 su petici처n para arrestar al doctor Ag체ero.

En junio de 2004, Meneses intent처 regresar a su rol de analista, publicando una destacada columna de opini처n en el diario La Tercera.

No tuvo que esperar mucho el doctor Meneses. Su recurso ante la Corte de Apelaciones -para que el doctor Ag체ero fuera arrestado- fue obviamente rechazado en septiembre de 2004. Ning첬n medio de prensa consign처 el dato.

El 15 de octubre de 2004, Meneses volvió a la carga con una destacada columna en La Tercera, titulada “La inconveniencia de efectuar cambios a la Ley del Cobre”. Reapareció el analista. El doctor Agüero, desde Estados Unidos, envió una carta al diario que fue publicada el 20 de octubre de 2004 con el título “Meneses y la justicia”. El sábado 30 de octubre de 2004, bajo el título “Asesinato de imagen”, el diario La Tercera publicó la siguiente carta de Emilio Meneses en la que insistía en que “la causa seguida en su contra (de Felipe Agüero) por injurias está en actual tramitación. En consecuencia, es totalmente efectivo que el caso está pendiente y a la fecha no hay ningún fallo de la justicia, ni parcial ni definitivo”. ¿De qué se trataba? ¿De qué causa hablaba Meneses? Los abogados de Felipe Agüero lograron dar con la respuesta. Meneses había presentado un recurso de reapertura del proceso con nuevos antecedentes. La Corte lo denegó y él, por supuesto, apeló. Los abogados Ciro Colombara y Juan Pablo Olmedo presentaron un recurso para declarar inadmisible la solicitud de apelación. Es decir, estirando al máximo la cuerda de los recursos procesales, Meneses podía decir que “el caso está pendiente”.

Finalmente, la Corte de Apelaciones rechaz처 la apelaci처n de Meneses. Y el caso qued처 cerrado. La prensa nada dijo.

El doctor Felipe Agüero envió una última carta al director de La Tercera, Cristián Bofill. En ella redondeaba: “Evidentemente a Meneses se le hace insoportable aceptar que la justicia, sobre la base de copiosos antecedentes, lo haya señalado como torturador en el Estadio Nacional. Aún si se le cierran ya todos los caminos para mantener la ficción de un caso que no concluye, los lectores deberán acostumbrarse a lo que será su versión permanente: que el caso seguirá siempre abierto. La verdad es que lo único que sigue pendiente es que Meneses termine por aceptar lo que la justicia ya resolvió y que él mismo ha sabido desde 1973”.

Así fue como terminó esta historia. Para el doctor Agüero, “fue un gran alivio, una sensación de deber cumplido, y de que valió la pena el desgarro de la decisión inicial y la incertidumbre en el proceso.

Fue uno de los más de 35 mil presos políticos que prestaron testimonio ante la Comisión Valech. Al culminar el proceso, en noviembre de 2004, desde la Universidad de Miami percibió el oficial Informe de Torturas como “el gran acto de reconocimiento, el que faltaba desde la Comisión Rettig. Es un tapabocas a los que siempre insistieron en mantener esto oculto y en silencio. Y también un gran tapabocas a los que siempre quisieron limitarse únicamente a lo que denominaban ‘casos emblemáticos’. Cada uno de los miles de casos es emblemático. Toda la tortura, como práctica generalizada, fue emblemática”.

Hay historias que, a su vez, hacen Historia. El caso del doctor Felipe Ag체ero es uno de ellos. LND


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