domingo, 20 de julio de 2008

No es No. Para Chavez y para Kirchner.

Otra vez, no es no
Ana Julia Jatar

S찼bado, 19 de julio de 2008

Los gobiernos Chávez – Kirchner han sido regímenes amigos no solo en su populismo sino también en su cercanía cómplice entre abusadores del poder. Por ejemplo, ambos gobiernos han preferido enfermizamente la confrontación al consenso y el insulto a Bush para que no les pregunten sobre sus corruptelas. También los une el gobernar con inconsultos decretos a espaldas de la sociedad. Bueno y ni hablar de los hinchados maletines con dólares del "Imperio" que viajan en aviones de ambos gobiernos para comprar conciencias. Pues bien, hoy en Julio del 2008 casi diez años después de haber llegado Chávez al poder y cinco desde que los Kirchner llegaran a la presidencia de Argentina, la historia los coloca a ambos en una encrucijada similar: dejar que la sociedad se exprese a través de sus instituciones o imponer sus decisiones por encima de ellas. Veamos.

Al sur del continente, esta semana en Argentina, el gobierno de los Kichrner se tropez처 con una tremenda piedra institucional. Luego de haber querido imponer v챠a decreto la resoluci처n 125 que establec챠a un impuesto m처vil de hasta el 50 por ciento a las exportaciones agr챠colas, la Presidenta enfrent처 un rechazo total de los productores del agro que disminuy처 su popularidad al 30 por ciento a pocos meses de haber sido electa. En respuesta y a la mejor usanza chavista, los Kichner afincaron su posici처n en una imaginaria lucha de clases y enf찼ticamente descalificaron a los agricultores como terratenientes y oligarcas del campo. Para su sorpresa se le uni처 a la protesta la clase media y se dividi처 el Peronismo. Con esa papa caliente en la mano no le qued처 mas remedio a la Presidenta de Argentina que llevar la resoluci처n 125 al Congreso. Pues bien, en un hist처rico evento, luego de que fuese aprobado en la c찼mara de diputados, se produjo un empate en la c찼mara del senado. El vicepresidente Julio Cobos, en horas de la madrugada se tuvo que presentar como presidente del Senado a votar para decidir el empate. En algo que consider처 su compromiso con la historia decidi처 votar en contra de la propuesta de su presidenta.

Al mismo tiempo en Venezuela se conoci처 que el magistrado de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Pedro Rond처n Haaz escribi처 su ponencia sobre el articulo 105 de la Ley de Contralor챠a en la cual se apoy처 el Contralor General de la Republica Clodosbaldo Russian para impedir que cientos de venezolanos que han desempe챰ado cargos p첬blicos, participen como candidatos en las pr처ximas elecciones regionales de Noviembre. El magistrado argumenta claramente en dicha ponencia que el Articulo 105 de la Ley de Contralor챠a es inconstitucional y que por lo tanto las inhabilitaciones pol챠ticas quedar챠an sin efecto. En otras palabras, el presidente Ch찼vez encuentra un claro obst찼culo en el Tribunal Supremo de Justicia, a lo que es un descarado uso del Poder Moral para inhabilitar a sus contendores con m찼s posibilidades de ganar. 쩔Cu찼l ser찼 el desenlace de este enfrentamiento? El TSJ se encuentra ante la misma disyuntiva que enfrent처 el senado y el vice-presidente argentino: apegarse a las instituciones y al deseo de las mayor챠as o doblegarse ante la tozudez del aut처crata y perder toda credibilidad. No cabe la menor duda que la ponencia del magistrado Rondon Haaz le multiplic처 a Chavez y al TSJ el costo pol챠tico de las inhabilitaciones.

Argentina se despierta tranquila gracias a que se evit처 un error hist처rico que hubiese tra챠do a챰os de enfrentamiento y atraso. Ojala las instituciones venezolanas puedan ganar una legitimidad similar al decidir correctamente el tema de las inhabilitaciones y dejar que la elecci처n la haga el pueblo. Lo que Ch찼vez y los Kirchner deben entender es que quienes mas les favorecen en su estabilidad futura son aquellos que saben decirles que no.

sábado, 19 de julio de 2008

Disculpas Papales.

Queridos Lumumberos !

                                         Los viajes de los Papas Vaticanos han llegado a ser una costumbre. Desde Karol Boytila hasta Joseph Rátzinger, las visitas han pasado a ser un dolor de cabeza para muchos países, que no siempre están en condiciones de solventar los enormes gastos que demandan. Como el mundo está maleado, al decir de Condorito, la seguridad pasa a ser el gasto más importante en este tipo de eventos. Cosa curiosa, lo primero en los discursos de los Papas frente a sus fieles y copuchentos, es disculparse por el abuso sexual de sus curas con la infancia. En la prensa Alemana se estaba en duda que Rátziger tuviera la valentía de tener que poner la cara de santurrón acostumbrada para abordar el tema. Pero dada la circunstancia que estos atropellos no solo no han mermado, sino que se siguen descubriendo más casos, algunos olvidados en el pasado reciente han salido a flote. En el sur de Alemania, una parroquia fue a los tribunales ordinarios de justicia a presentar una denuncia contra el obispo de la diócesis, por 134 abusos contra menores de edad. Lo extraño del caso : el obispo había muerto hacía recién dos semanas, a los 89 años de edad. Salió a la luz que la acusación contra el obispo fue una estratagema de la iglesia católica. Los abusados se reunieron en un grupo solidario para presentar la demanda, pero fueron apaciguados por los responsables de la parroquia, que les confiaron que la demanda de la iglesia estaba en su etapa final de preparación. La ley de Alemania Federal no da lugar a acusaciones contra difuntos. Como el “finado” no puede defenderse, esta demanda solo tiene un carácter netamente simbólico. En consecuencia, los abusados no tienen derecho a una indemnización por parte de la iglesia. Los 134 víctimas eran monaguillos del compadre. Casi en su totalidad, escolares de una escuela católica para niños abandonados. La única esperanza de las víctimas será poder llegar hasta el cementerio donde descansan los restos del Obispo, a escupirle la sepultura. En Australia esperaban al Papa Benedicto XVI algo así como 150 mil personas. La prensa Alemana habló de 250 mil, pero varios programas que cubrían el evento en Australia estaban pesimistas que la cantidad llegara a los 100 mil. Cambiaron los tiempos, al parecer. No es fácil llegar con un mensaje absurdo a la ciudadanía de un país desarrollado como ese. En África y América latina han tenido mejor llegada las visitas Papales. La segunda visita a Alemania de un Papa Alemán, fue  suspendida hasta nuevo aviso. Generalmente la TV germana est찼 siempre cubriendo las visitas, pero solo dos canales hicieron p첬blico las disculpas del hombre.

Un fuerte abrazo.

Ren챕

Alemania, 19.07.2008.-

viernes, 18 de julio de 2008

Un viaje de placer por la Habana.

Queridos Lumumberos !

                                         Nunca fue fácil hablar de socialismo con mi amigo Detleff, escritor y periodista Alemán. Sobre todo sobre el socialismo de la Cuba de los hermanos Castro. Visitó la isla en la primera década de la revolución y transmitió durante todos estos años sobre la liberación de hombres y mujeres de la isla y la abolición de la explotación del hombre por el hombre y el establecimiento de igualdad de oportunidades para todos. No había forma de convencerlo que era menester renovar su experiencia en un viaje a la Cuba actual y real de nuestros días en calidad de turista, para así obtener la información que completara su optimismo y fidelidad al proceso que tantas esperanza había sembrado en el mundo. Conocía las desgracias y desaciertos de casi todos los países de nuestra América latina hasta en los últimos detalles.. No se le escapaba cifra alguna ni personalidad política del pasado, del presente y tampoco del futuro, en el concierto latinoamericano. Un estudioso en la materia y autor de varios artículos del desarrollo latinoamericano, que no siempre encontraban espacio en las revistas y diarios donde normalmente escribía. Según decía, por las directrices políticas reaccionarias de sus redactores. Comprendía que había una pérdida de entusiasmo por los temas de actualidad, pero más que nada supeditada a la sombra amarga de los problemas europeos que no querían entregar en forma gratuita una alternativa como la Cubana a sus soluciones. No quería desilusionarlo en su entusiasmo por las realizaciones que tenían lugar en la isla de los Castro, pero tampoco aceptaba sus lucubraciones sin réplica. Se dedicó al estudio del idioma Español para recorrer los pueblos y ciudades de Cuba, sin tener como intermediario a un traductores que le tergiversaran las cosas. Sabía que había un sector poblacional que intentaba menoscabar los aciertos y disminuir los triunfos, pero ese no sería el obstáculo que lo privara de la verdadera realidad de la revolución Cubana. Puede ser, me repetía, que los cambios que han tenido lugar no sean de la perfección que sería menester en una sociedad socialista, pero que esos cambios conllevarían irremediablemente a acentuar los esfuerzos para crear el hombre nuevo, no tenía duda alguna. Su esposa, una mujer que también conocí en los años de la solidaridad internacional con el pueblo Chileno, guardaba normalmente silencio en nuestras conversaciones, pero no sin asombrarse de la seguridad con que su marido describía a Cuba y sus procesos. El viaje lo había programado con ella después de muchos años de abstinencias. Los hijos de ambos tenían edad suficiente como para soportar la ausencia de los padres por las tres semanas que duraría el viaje. Detleff y Samantha visitaban con frecuencia la embajada de Cuba en Bonn, antes que se instalara como la mayoría de las sedes diplomáticas, en Berlín. Recibían varias revistas y periódicos de funcionarios del consulado, aparte de participar casi en todos los encuentros que organizaba la representación diplomática. Siempre encontró absoluta concordancia con los pensamientos del máximo Lider de la revolución. Consideró, sin embargo, como una pérdida de calidad el cambio del mandatario por su hermano Raúl ante el mundo. Mantenía la esperanza, sin embargo, que el hermano de Fidel actuaría de la misma forma y con la misma audacia y fidelidad en la conducción del país. Los cuentos del desabastecimiento y la eternidad de las libretas de suministros eran parte integral del proceso educativo que cualquier revolución debía estar dispuesta a enfrentar. Llegaron de la Habana con depresión. En él aeropuerto empezaron las primeras dificultades. Las autoridades de inmigración le revisaron hasta los calzoncillos, las cámaras, las tarjetas de crédito y los paquetes con los encargos de sus amigos Cubanos del consulado. Algunos de sus antiguos conocidos tenían prohibición de escribir, aparte de que sus cartas nunca llegaron a sus destinos. En el hotel no podían recibir visitas y los taxis tenían que encargarlos a los conserjes del establecimiento a precios fijos en moneda dura. Le advirtieron que solo podía visitar los Restaurantes autorizados. La visita a locales clandestinos estaban reñidos con la ley, así como también con las “damas” (jineteras” que hacían nata en las postrimerías del hotel. La vieja Habana lo conmovió. La recordaba en los rincones de su memoria y en las fotografías de los semanarios que recibía de sus amigos. Más nunca pensó que el deterioro de casas y edificios hubiese llegado a tal extremo. Las conversaciones con sus conocidos de antaño los terminaron de convencer. En Cuba había una revolución diferente a la que se imaginaba. El bloqueo y el constante asedio de Estados Unidos de América no podían ser los únicos culpables del zafarrancho y del despilfarro. La intimidación de la población por las instituciones del estado habían quebrado el crisol que esta familia había guardado con tanto celo y por tantos años. Los detalles del encuentro no son posibles de resumir en este mensaje. La desilusión lo llevó a iniciar un libro sobre “La revolución de los olvidados”. Los protagonistas son nada menos que el pueblo Cubano entero. Incluidos los disidentes, los escapados, los jubilados, los encarcelados, los que protestan en silencio, los igualados en sueldos y salarios, los que abren o cierran el tarro, los campesinos, los soldados que reprimen, los soldados que son reprimidos, el negocio de la policía política y los soplones, las Jineteras que tienen que salir a vender su carne para parar la olla, los turistas “revolucionarios” que las compran, los que se emborrachan en Varadero y tiran la casa por la ventana en los lugares no accesibles para el pueblo trabajador, los que languidecen sentados en las veredas frente a sus moradas, los que sueñan volver a los inicios de la revolución, cuando aún era posible abandonarla, los jóvenes y la violencia en el malecón de la Habana. Llegaron solo hace tres semanas al monstruo del capitalismo Alemán. Llegaron del paraíso al infierno. O fue que todo era al revés ?. Un fuerte abrazo, con la fraternidad de siempre.

Ren챕

Alemania, 18.07.2008.-

Ortega despistado

De h챕roes y villanos
Sergio Ram챠rez

Jueves, 17 de julio de 2008

El 22 de agosto de 1978 un comando guerrillero asalt처 en Managua el Palacio Nacional, donde sesionaban en ese momento los diputados y senadores de Somoza, y no s처lo los tom처 como prisioneros a ellos, sino a ministros y decenas de bur처cratas empleados de otras dependencias del palacio, que tambi챕n albergaba los ministerios de Gobernaci처n y Hacienda; y como el comando cerr처 desde dentro las puertas del edificio, tambi챕n quedaron atrapadas miles de personas que a esas horas de un d챠a laborar cualquiera pagaban impuestos o hac챠an gestiones rutinarias.

“El plan parecía una locura demasiado simple. Se trataba de tomar el Palacio Nacional de Managua a pleno día, con solo veinticinco hombres”, escribe García Márquez en su crónica magistral Asalto al palacio. “El ingenio de la acción consistía en hacerse pasar por una patrulla de la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería de la Guardia Nacional. De modo que se uniformaron de verde olivo, con uniformes hechos por costureras clandestinas en tallas medianas, y se pusieron botas militares compradas el sábado anterior en tiendas distintas.” García Márquez entrevistó a los miembros del comando en el cuartel Tinajita de Panamá, una vez que Somoza consistió que, a cambio de la entrega de los rehenes, salieran del país con los prisioneros políticos cuya liberación reclamaban, y su crónica queda como la mejor pieza literaria entre tantos reportajes que se hicieron entonces, cuando aquel hecho conmovió al mundo por la audacia de quienes lo ejecutaron, unos muchachos que promediaban los veinte años de edad. Somoza era el villano encerrado en su búnker, humillado por unos guerrilleros mal armados y decididos a todo, que eran en cambio los héroes, en Nicaragua y en todas partes.

Cuando los guerrilleros del comando iban en un autob첬s suministrado por Somoza camino del aeropuerto, a encontrarse con los prisioneros pol챠ticos para subir todos al mismo avi처n rumbo a Panam찼, las calles por donde iban a pasar estaban acordonados de soldados armados hasta los dientes, pero eso ya no le import처 a la gente que en multitud sali처 a las esquinas y a las aceras a vitorearlos, una ruidosa manifestaci처n que demostraba que se hab챠a perdido el miedo a la dictadura y presagiaba la insurrecci처n popular que empezar챠a poco despu챕s.

He recordado este acontecimiento del pasado de cara al largo secuestro y liberaci처n de Ingrid Betancourt y sus dem찼s compa챰eros de cautiverio en las selvas de Colombia, y no puedo sino hacer comparaciones. Si nos atenemos a las palabras claves de ambos hechos, son las mismas: secuestro, rehenes, captores, guerrilleros; pero detr찼s de esas palabras ha cambiado todo un universo de sentimientos, y de identificaciones, de uno al otro lado del espectro.

Los secuestradores fueron los h챕roes en la toma del Palacio Nacional de Somoza, celebrados universalmente, y aclamados, y los secuestrados, diputados, senadores y ministros, los villanos. Ahora, los h챕roes son los secuestrados retenidos largos a챰os como rehenes por los guerrilleros de las FARC, que han pasado a ser en cambio los villanos, a quienes nadie se atreve a alabar, o a respaldar ni menos a exaltar como figuras rom찼nticas. Los h챕roes son los miembros del comando que los liber처, y no los del comando que los apres처.

Las c찼maras de la televisi처n segu챠an hace treinta a챰os a Ed챕n Pastora, el jefe militar del comando del Palacio Nacional, y todos quer챠an entrevistar a Dora Mar챠a T챕llez, la 첬nica mujer entre los asaltantes, que hab챠a conducido las negociaciones con los representes de Somoza. Ella vestida de guerrillera, era la hero챠na. Hoy, la hero챠na es Ingrid Betancourt, vestida de prisionera mientras aguantaba el cautiverio.

No se trata solamente de un cambio de papeles en el fen처meno medi찼tico, ni nada m찼s de que la lucha armada irregular, con todo lo que conlleva, se halla fuera de lugar en los albores del siglo veintiuno, como el mismo presidente Hugo Ch찼vez afirma ahora. Se trata de un cambio radical del sentido de los s챠mbolos, porque los s챠mbolos tienen siempre un sustrato 챕tico, que es el que las da vida, o sino se vuelven ret처rica mentirosa.

García Márquez relata que uno de los diputados que viajaban con los guerrilleros hacia el aeropuerto de Managua, pues allí serían entregados a cambio de los prisioneros políticos traídos des las cárceles en todo el país, se mostró asombrado ante aquella explosión de júbilo popular en las calles. “Y entonces, el comandante Uno, que viajaba a su lado, le dijo con el buen humor de alivio : ya ve, esto es lo único que no se puede comprar con plata".

La plata entonces no estaba entonces de por medio, y ning첬n guerrillero de aquel comando ve챠a el asalto al Palacio Nacional como un negocio. Los que sobreviven siguen viviendo sin medios de fortuna, y los que ya murieron, vivieron siempre pobres. Ninguno de ellos fue corrompido por el trastorno de los valores 챕ticos, como ocurri처, por desgracia, pasando el tiempo, con otros compa챰eros de armas suyos, pero 챕sa es historia aparte.

La diferencia entre las im찼genes de entonces, y las de hoy, es la misma que hay entre el ideal y el cinismo. Entre la lealtad a los principios y la corrupci처n de los principios. El tr찼fico de drogas, tomo un ejemplo, equipara al jefe guerrillero con el narcotraficante, y al anularse los ideales, se echa al trasto de la basura la 챕tica, y no hay m찼s romanticismo posible.

Hoy, en lugar de alegrarse nadie porque las FARC retenga a첬n rehenes, todo el mundo les exige que los libere de manera incondicional, desde Fidel Castro al Consejo Permanente de la Organizaci처n de Estados Americanos, donde est찼n representados los gobiernos latinoamericanos, la mayor parte de ellos ahora de izquierda. Un voto un찼nime salvo por el gobierno de Nicaragua, para que tomen nota.

jueves, 17 de julio de 2008

Nicolai II y su familia.

Queridos Lumumberos !

                                          Hace exactamente 90 años del dìa en que los Bolcheviques ejecutaron a la familia real del imperio Ruso. Los cuerpos fueron encontrados en las cercanìas de Ekaterinenburgo, enterrados apresuradamente en un terreno baldìo, pero que quedò gravado en la memoria de algunos de sus carceleros y enterradores. Después de una búsqueda de muchos años, se encontaron los restos mortales de Nicolàs II, de su esposa de origen Alemàn y de sus hijos Tatiana, Olga, Anastassia, Maria y de Alexei. Este ùltimo de apenas 13 años y hemofìlico. Nicolàs II tuvo que renunciar en Febrero de 1917 y enviado junto a los suyos a la ciudad Siberiana de Tobolsk, inmediatamente después de la insurrecciôn  en Petrogrado. Acompañaban a la familia real 4 lacayos, que fueron igualmente ultimados por orden de Vladimir Ilich Lenin junto a la familia del Zar, en el sòtano de un edificio de Ekateinenburgo, ante la proximidad de las tropas profesionales blancas, que amenazaban con desarticular la revoluciòn. Durante muchos años se ocultò el origen de la orden de exterminio, asì como tambièn los lugares donde fueron confinados los cadáveres. No fuè posible, sin embargo, borrar completamente de la memoria de los ejecutores de la orden los lugares de los “desaparecidos”. Muchos años màs tarde, un centenar de curiosos empezaron a investigar los lugares en donde presumiblemente se encontraban los cuerpos de los desafortunados. Los testigos oculares de entonces sembraron miles de pistas falsas, con el claro objetivo de mantener alejados a los caza fortunas de los lugares reales. Solo cuando se purificò el aire de los guardianes de la revoluciòn, empezaron  a cavar en los bosques de las inmediaciones, en busca de los diamantes que presuntamente se encontraban en las vestimentas de los miembros de la familia real. No se sabe a ciencia cierta quien se hizo la amèrica con las pertenencias de la familia del Zar, pero es legìtima la sospecha que fueron los triunfadores . Muy pocos comprendieron que si los diamantes habìan sido embolsados por los guardias rojos, los harapos de las vìctimas alcanzarìan sumas extraordinarias en el mercado de excentricidades. La mayorìa de los analistas de la historia contemporànea concuerdan que el asesinato de la familia del Zar fuè absolutamente inútil e incluso perjudicial para la revoluciòn. Por el silencio de los comisarios de aquel entonces, parece que fuè consenso tambièn de que se habìa tratado de un error mayùsculo. Luego de màs de setenta años del poder soviètico, cuando el edificio del socialismo empezò a inclinarse a favor de la derrota politica, empezò la bùsqueda de los restos mortales de la familia real. El resto es conocido por todo el mundo. Los Zares de Bulgaria, Rumania y de los Balcanes, tuvieron tiempo suficiente para empacar sus pertenencias y apretar cachete a occidente. Ocurriò solo esto en los ùltimos dias de la segunda guerra mundial. Lo peor que puede hacer un règimen que quiere e intenta perpetuarse en el poder, es mentirle a sus pueblos. Al final la realidad vuelve como un bumerang a la cabeza de los mentirosos y se transforma finalmente en una estaca que cercena sus ambiciones. Rusia es el ejemplo màs emblemàtico de esta aseveración. La historia de la URSS fuè transformada y muchas veces corregida, de acuerdo a los dictadores que llegaban y se quedaban hasta sus muertes en los puestos del poder absoluto. Hoy pasa algo similar. Nadie sabe a ciencia cierta cual es la verdadera historia de los pueblos que conformaban la Uniòn de Republicas Socialistas Sovièticas. Los oligarcas tienen de cabeza a los “historiadores” a sueldo modernos, en la búsqueda de acomodar la historia para justificar sus fechorìas actuales y asegurarse los futuros a lo que de lugar. La historia de nuestros paìses es naturalmente tambièn producto de acomodaciones de las clases dominantes. Las epopeyas y los hèroes son a veces la personificación de un circo monumental de monos. Pero volviendo a la familia del Zar, la prensa internacional le ha dado un revuelo que a lo mejor no se merece. De las miles de vìctimas de la dinastía de los Romanov en la Rusia Zarista no discute nadie. Total, se trata del perraje.  Tampoco se habla mucho de las v챙ctimas de Jos챔 Stalin. Un fuerte abrazo, con la fraternidad de siempre.

Ren챔

Alemania, 17.07.2008.-

Sanchez Garcia

Antonio S찼nchez Garc챠a
Antonio S찼nchez Garc챠a estudi처 historia y filosof챠a en la Universidad de Chile y en la Universidad Libre de Berl챠n Occidental.

Ha sido profesor de Historia Medieval y Moderna en la Universidad de Chile,

Investigador del Centro de Estudios Socio-Econ처micos de la Universidad de Chile,

Investigador del Max Planck Institut, Starnberg, Alemania,

Profesor de Filosof챠a Contempor찼nea en la Maestr챠a de Filosof챠a de la Escuela de Filosof챠a de la Universidad Central de Venezuela.

Ha sido columnista de El Mundo, TalCual, El Nuevo Pa챠s, Notitarde de Valencia. Actualmente es colaborador de la Revista Zeta y El Nacional.

El Guaton Marambio y el Doctor Honoris Causa

La izquierda chilena tambi챕n estira la mano
Antonio S찼nchez Garc챠a

Mi챕rcoles, 16 de julio de 2008

Si la influencia de Fidel Castro dej처 el legado de miles de muertos en absurdos combates, la de Hugo Ch찼vez podr챠a dejar un legado infinitamente m찼s macabro y de consecuencias m찼s devastadoras: la disoluci처n moral y la corrupci처n en los sectores a los que ha comprado con su petrochequera. Particularmente a la izquierda latinoamericana y en especial a sus sectores m찼s extremistas.

Puede que el m찼ximo valor que exhibi처 la izquierda chilena en el pasado haya sido su incuestionable autoridad moral. A la Unidad Popular y al gobierno de Salvador Allende se lo podr찼n achacar errores imperdonables y la directa responsabilidad por una crisis que desemboc처 en la m찼s aterradora de las dictaduras, pero ni siquiera esa dictadura pudo esgrimir una sola acusaci처n de latrocinio o corrupci처n al gobierno de los mil d챠as. El de Allende fue un gobierno de absoluta integridad moral. Y ninguno de sus funcionarios pudo ser acusado de haberse apropiado de un solo centavo de los dineros p첬blicos. En ese como en otros de sus valores mostraba la cara m찼s respetuosa de la chilenidad: la limpieza en el ejercicio de las funciones p첬blicas.

Segu챠a as챠, por cierto, una tradici처n ancestral no s처lo del pa챠s institucionalizado bajo la inspiraci처n intelectual y moral de Andr챕s Bello, sino la de una izquierda que hab챠a hecho de la moral individual un valor sagrado. 쩔No fue el propio Ch챕 Guevara quien ultim처 de un tiro en la cabeza a uno de sus guerrilleros por haberse robado una lata de leche condensada?

Puede que ese sea el gran aporte a la teoría y la práctica de la revolución mundial por el teniente coronel Hugo Chávez: la compra de conciencias y la corrupción como arma de dominación suprema. Ya no es la conciencia revolucionaria o la moral gramsciana – "sólo la verdad es revolucionaria" – la base de la movilización ideológica. Ahora es el dinero. Hugo Chávez bien podría parafrasear a Gramsci y darle un giro copernicano al marxismo-leninismo: solo el dinero es revolucionario.

La izquierda se pudre. De allí que no cause sorpresa que una universidad de la izquierda chilena - ARCIS - esté en manos de un ex guardaespaldas de Salvador Allende, que hizo carrera como agente del G-2 y oficial del ejército castrista coronando su carrera de espaldero como rutilante empresario: el hoy multimillonario y rector universitario Max “el guatón” Marambio. Ni que esa universidad haya recabado un préstamo por ocho millones de dólares – 10 maletines de los de Antonini Wilson – del manirroto presidente venezolano. Por cierto: premio a un doctorado honoris causa que vaya a saber Dios por qué otra razón le concedió la misma universidad al teniente coronel durante una de sus últimas visitas al país sureño. Posiblemente estemos ante el doctorado honoris causa más costoso de la historia.

Pero no se trata tan s처lo de Arcis. Me comentan prominentes e incontaminados militantes de la izquierda chilena, escandalizados por el hecho, que el dinero del presidente Ch찼vez corre a raudales por las cajas secretas de esa izquierda, y aceita las voluntades de todos sus sectores, desde el MIR hasta el Partido Comunista y el Socialista. No falta quienes aseguran ver la sombra de la petrochequera venezolana detr찼s de algunas ejecutorias del secretario general de la OEA, que asegurar챠a as챠 una importante fuente de financiamiento para su futura campa챰a presidencial.

Podemos suspirar tranquilos: no s처lo Venezuela sufre del espantoso mal de la corruptela bolivariana. Su modelo pica y se extiende.