viernes, 16 de enero de 2009

Los padres deben conversar con sus hijos. Testimonio real.


Anoche, mi  papá y yo estábamos sentados en la sala hablando de las muchas cosas de la  vida... Entre otras, estábamos hablando del tema de vivir y morir.
Le  dije: "Papá, nunca me dejes vivir en estado vegetativo, dependiendo de  máquinas y líquidos de una botella. Si me ves en ese estado, desenchufá los artefactos que me mantienen vivo. Prefiero morir."
Entonces, mi  papá se levantó con  cara de admiración y... ¡¡me desenchufó el  televisor, el DVD, el cable, Internet, la PC, el mp3, la Play, el teléfono, me quitó el  celular, la notebook y me tiró todas las cervezas...!!

¡QUE LO PARIÓ ,  viejo de mierda..!  ¡¡¡¡ CASI ME MUERO !!!!        

jueves, 15 de enero de 2009

Sobre Holocaustos y Racismos ---- Paola Dragnic

Hace ya dos años que volví de Palestina y desde entonces, quiero escribir este mail. Pero es tan grande todo lo vivido, que en dos años no he podido sentarme a resumir todo lo que quisiera contarles, para que al menos pudieran dimensionar lo que ahí sucede. Porque eso me pasó a mí. Creí ser conocedora del tema -algo al menos- creí saber y entender algo del "conflicto" y de la "causa", pero nada se asemeja a vivirlo. No hay libro que uno lea y no hay imágenes que uno vea, que puedan graficar lo que ahí sucede. Uno puede ser un "experto" en la materia, pero si no se ha pisado ese suelo, si no se ha respirado ese aire, si no se ha palpado esa miseria, es imposible llegar a compreder el lento genocidio que ocurre en esas tierras.

 

Es imposible, porque quienes lo cometen han sido las grandes víctimas del siglo XX y entonces cualquiera que acaso condene alguno de sus actos, corre el riesgo de ser tachado de antisemita. De hecho, eso aprendimos en el curso de "Conflicto en Medio Oriente" al que entré como invitada de piedra a unas cuantas horas de Tel Aviv. A la veintena de periodistas latinoamericanos que estábamos ahí, nos entregaron un riguroso listado de claves conductuales que se titulaba: "Cómo identificar el antisemitismo del siglo XXI". Y creo que muchos lo leímos y en voz baja pensamos que fácilmente seríamos tachados de antisemitas. Por eso, muchos callan. Porque ser antisemita ante el horror del holocausto, es algo inaceptable hoy, a más de 50 años de esa masacre original que le devuelve la mano al destino, convirtiendo a sus propias víctimas, en monstruos sedientos de sangre, como si la venganza ante el dolor sufrido, saliera a borbotones medio siglo después. 

 

Ahí está el primer gran error. El holocausto judio nos avergüenza como especie. No hay duda. Al recorrer los campos de concentración que quedaron como vestigio, uno se pregunta cómo pudo existir ese infierno, mientras el mundo seguía girando. Cómo en esos precisos instantes, no fuimos capaces de detenerlo. Cómo fue posible que millones de seres fueran perseguidos, torturados y asesinados de la forma más cruel, en el más completo silencio del resto del planeta. Quizás, luego de la desolación y el horror que uno siente, eso es lo que más sorprende del holocausto: la indolencia y complicidad silente. Hoy, muchas décadas después, lo condenamos y somos cuidadosos al tener el más mínimo acto de aceptación de alguna actitud nazi.... ¿verdad?

 

¿Tendrán que pasar nuevamente décadas para que entonces nos preguntemos cómo fue posible que en el más completo silencio se masacrara a los palestinos?

 

¿Entonces seremos capaces de ver las fotos de los moribundos detrás del muro esperando comida? ¿A las mujeres pariendo en las fronteras establecidas por el sionismo? ¿A los prisioneros que Israel mantiene en condiciones infrahumanas? ¿Veremos entonces el muro y sus rejas interminables, con un judio hablando detrás de un vidrio mientras te grita que te quites la ropa una y otras vez, solo para atravesar de una lado a otro y poder visitar a tu familia? Y lo que parece más terrible aun, ¿las fotos de los palestinos tatuados con un número en los brazos como un carnet imborrable que les autoriza entrar a Jerusalem? Sí, tatuados. Igual que esas fotos espantosas de esqueléticos judios fichados en los Campos de Concentración. Hoy, de palestinos.

 

¿Tendrán que pasar otros 50 años para que podamos ver todo esto y no sentirnos amenazados de ser antisemitas?

 

Ahí está el primer error que los judios sionistas han sabido calarnos profundamente, para entonces amparar las más atroces injusticias que sus propios antepasados sufrieron bajo el yugo de los nazis. No hay que aceptar más este chantaje moral. Se que este mail bastará, para que mi nombre entre en la lista de los antisemitas. Pero no lo soy. Mi padre, yugoslavo, eslavo y casi gitano, sobrevivió a la limpieza étnica de los nazis y él mismo me enseñó que los nacionalismos enfermizos como el que persiguió a su pueblo en la Segunda Guerra , son la lacra social más terrible que puede existir. ¿Y qué es el sionismo de Israel sino un nacionalismo moderno y enfermo?

 

Un nacionalismo que, en sus vertientes más colonizadoras cercanas al socialismo (supuestamente ateo), apela a razones bíblicas para demandar un territorio que, además, pretende limpiar de las otras razas que ahí habitan. El sionismo es racista. No porque en sus principios esté escrito o porque la ONU en 1975 lo haya dicho en una resolución, sino simplemente porque no tolera la coexistencia de otros pueblos y actúa en esa dirección.

 

Como todos, crecí repudiando el holocausto y de cerca, con mi padre y sus historias.

 

Tanto me enamoré de la "causa", que a los 19 años estuve a punto de irme a Kibutz, embobada en mi adolescencia por la justicia tardía para el pueblo judío. Enamorada de "la causa" y de la propuesta socialista de construir patria mancomunada en el desierto. Sin una gota de sangre judia, sentí que mi raza eslava estaba con ellos y si algo podía hacer concretamente, era ayudarlos a sembrar, en un proyecto de vida que aun quisiera para mis hijos. En paz, comunidad y tolerancia.

 

Veinteaños después conocí uno de los kibutz más emblemáticos de la oleada que se creó en los '70. Y sigo creyendo que es un proyecto precioso, sino fuera por "el alto costo humano que representa". Supe como se reparte el sueldo de todos para la comunidad, compartí con ellos el Hanukkah, vi los huertos inmensos perfectamente regados, las áreas comunes y su intimidad. Pero esta vez también vi los restos de casas bombardeadas, "tan moriscas en su arquitectura", que se levantan en medio de los verdes sembradíos del Kibutz como trofeo a la reconquista de la "tierra prometida".

 

A un lado, la lechería con vacas ultradesarrolladas capaces prácticamente de dar queso listo en un teta y al otro lado, las ruinas de la que fue el hogar de alguna familia palestina allegada hoy tras el muro en esos ghettos árabes que los judíos sionistas parecen haber recreado al más puro estilo de los ghettos judios de la Alemania Nazi donde sucumbieron sus propios antepasados. Así de irónico es todo y ellos mismos lo describen.

 

Pude ver tras el resplandor de las velas del Hanukkah, como se retiraba el bus diminuto que transportaba como ganado a la servidumbre: palestinos enflaquecidos por el hambre que son autorizados a ingresar a Israel, con un carnet especial que los acredita como tal y les permite un "libre" tránsito.

 

Recordé entonces esas viejas películas que mostraban el esplendor europeo de algunos pocos en plena década de los '40, mientras la Segunda Guerra asolaba el continente. Hitler en sus despampanantes juegos Olímpicos, y al frente la chimenea humeante de los Campos de Concentración. Recordé incluso algún texto que describe la casa de Townley en Santiago, cuando Mariana Callejas celebraba sus emperifolladas rondas literarias en plena dictadura, mientras en el subterraneo de su propia casa, el servicio de inteligencia torturaba sin piedad a quienes son hoy algunos de los Detenidos Desaparecidos de Pinochet.

 

No hay que tener miedo. Condenamos el holocausto judio y hoy condenamos -oportunamente- el holocausto palestino.

 

Ir a Palestina, entrando por Tel Aviv, es una experiencia demoledora y desde entonces, es imposible no sentir una pequeña cuota de responsabilidad al ser cómplice de esta masacre, simplemente por no hablar. Pero es tan abrumadora esa experiencia, que intentar describirla se hace cuesta arriba. Porque surge la ansiedad de que comprendan que condenar la masacre palestina, no tiene que ver con el antisemitismo ni es una causa "in" en estos días. Los análisis internacionales, las proyecciones políticas, y el complejo panorama de la zona, quedan a un lado cuando se respira ese aire absurdo de intolerancia y masacre permanente.

 

La "tierra prometida" es hoy un cuadrillé de pueblos enmarcados en un muro de más de 8 metros de altura que zigzaguea el suelo y forma ghettos palestinos, de donde no hay salida. Apuñados, los palestinos quedaron en algunos pueblos sin conexión entre sí muchas veces, sometidos al ímpetu de los israelitas que deciden qué puede entrar a ese ghetto -o pueblo si prefieres- y qué puede salir. Esto incluye, obviamente, hasta lo más básico como la comida que, estrategicamente, te permite matar de hambre lentamente a quienes están adentro.

 

Imagina por un instante un largo edificio de 6 pisos, interminable, rodeado de militares anónimos que te encañonan constantemente y que encierran el lugar donde vives. Nada puede salir o entrar a ese lugar, sin que una patrulla de judios sionistas lo autorice a través del pequeño "check point" dispuesto.

 

Si tu padre quedó en el ghetto de al frente, o pueblo -si prefieres- deberás visitarlo escasamente y previa autorización. Entonces, tendrás que hacer una larga fila, entre dos rejas como las vacas camino al matadero, ingresarás a una pequeña habitación donde sacarás tu ropa, serás humillado sin derecho a pataleo en tu propia casa, y alguien te gritará en hebreo detrás de un vidrio, si es correcto lo que estás haciendo. Sino, pueden apresarte y te llevarán a otra habitación quien sabe con qué fin.

 

Si la panadería quedó al otro lado del check point, deberás hacer esta rutina de ida y de vuelta, solo si tienes la suerte de entrar, para luego ver si tienes la otra suerte de encontrar algo para comer. Así como me han tenido que perdonar los amigos judios que leen este mail, que me perdonen también los palestinos por simplificar tanto el asunto, pero es en esta rutina cotidiana y abrumadora que todos desconocemos, como logran matar a todo un pueblo lentamente. Ahorcándolo, asfixiándolo cruelmente.

 

Belen es uno de los más dolorosos ghettos palestinos, porque buena parte del mundo recuerda ese lugar como un sitio histórico que quisieran visitar sin temor.

 

La plaza de Belén, enmarca la llegada a la Iglesia de la Natividad. Los habitantes de Belen, que obviamente poco y nada comparten el fervor cristiano, respetan a los escasos turistas y valoran ese espacio como el sitio histórico que indudablemente es. Que distinto entonces ir a Nazareth, hermoso en la pulcritud israelita y prácticamente neutralizado con el fanatismo religioso o ateo -como quieran- de la administració n judia que lo gobierna. Si preguntas por alguien llamado Jesús de Nazareth, entrarás a lista de las personas no gratas, aunque simplemente seas un historiador nada de católico. La intolerancia se respira en Israel. El recorrido por Jerusalem con algún judio que quiera acompañarte como guía turístico, llega a ser tragicómico. Solo pasas por fuera del Santo Sepulcro y como quien indica que ahí hay un cruce de calle, te lo señalan.

 

Esto para los turistas que acaso logran evidenciar este ¿racismo? en un rápido tour. Pero si te quedas solo una noche en Belen, y te atreves a entrar por el Check Point que diariamente deben hacer los escasos habitantes del pueblo que todo el mundo mira el 25 de diciembre, comenzarás a sentir el dolor en el aire.

 

Las pocas tiendas que hay, abren sus puertas como para no perder la costumbre. La plaza se repleta de hombres enflaquecidos y hasta con el rostro como desfigurado por el dolor, que se pasean en círculo matando el tiempo, vestidos con ropas como de los años 50. No tienen trabajo, no pueden salir de Belén a buscar trabajo. Tienen hambre. Sus mujeres e hijos esperan en casa por algo para comer y ellos deambulan por la plaza, mirando a los escasos turistas y compartiendo algún café con cardamomo.

 

Las vitrinas están vacías. Puedes comer algún shawarma seco y duro, que quien sabe cuánto tiempo ha permanecido clavado en el asadero. Los judios no han dejado entrar carne, y el autoabastecimiento, nunca ha sido un ideal que funcione en la práctica. Un pequeño pueblo, rodeado de piedras y arena, al que ni siquiera llega agua con seguridad.

 

Te paseas como un perfecto idiota en uno de los lugares más emblemáticos para el mundo occidental y entonces decides entrar a un restorán a pocas horas del 25 de diciembre. Un escuálido árbol de navidad parpadea a la entrada, y al menos 10 mesoneros sentados en la barra te reciben con felicidad, llevarás algunas monedas, también judias... que solo podrán transar entre ellos mismos. Eres el único turista que ingresa y el menú es reducido. No hay casi comida, porque la frontera no se ha abierto. Viven en la tierra donde siempre existió su gente, pero hoy no tienen derecho salir, ni a moverse, ni a comer, ni a decidir nada sobre su propio destino. Están presos en su propia casa, esperando... esperando.

 

Entonces pides un té y un pan con queso. Esa es la cena de navidad que puedes comer en Belén, mientras afuera un grupo de niños y hombres te mira engullendo el queso que han reservado para el turista, con la esperanza de que se mueva la microeconomía que tienen en ese ghetto donde nació Jesús.

 

Si puedes permanecer más días en Belén, comenzarás a sentir entonces la angustia de vivir en un Ghetto. Comenzarás a sentir la desesperación y entenderás otro poco de la historia: simplemente un buen día, el mundo decidió hacer justicia con un pueblo masacrado como el judio, y en la accidentada división territorial, tu casa quedó al otro lado.

 

Deberás desocuparla, y partir al ghetto, acarreando las pocas cosas que pudiste sacar, y arrastrando a tus niños entre lágrimas y griteríos. Te intalarás en un campo de refugiados, que se diferencia de los campos de concentración nazis, porque la muerte es más lenta que con el gas. Morirás de locura y hambre y no asfixiado.

 

Vivirás arriba de varias familias en una habitación (con suerte), sitiado a pocos metros por el muro que te encañona con tanquetas y fusiles, y esperarás con ansias la llegada de algún valiente grupo de turistas alternativos, que quiera "conocer tu realidad". Entonces te comprarán a 10 dólares algún tejido de la abuela, o alguna precaria artesanía que hizo tu esposo en la cárcel condenado a 15 años por apedrear un carro de policías judíos y podrás decidir qué hacer con esos 10 dólares. Lo más probable es que los pases a la olla común, porque te dará mucho dolor ver a los hijos de tu "vecino" con tanta hambre como los tuyos.

 

Así transcurrirán tus días. Lentamente. Muy lentamente. Siempre esperando como que la pesadilla termine y un buen día te digan, acabó... puedes regresar a tu casa. Pero eso no pasará. Hace 30, 40 años que tu casa ya no existe. En su lugar, hay un país que instaló sobre tu cama, una preciosa lechería de vacas genéticamente perfectas.

 

Y como no hay territorio donde construir, deberás seguir en el Ghetto delimitado por otros, subsistiendo otros 40 años más hasta que mueras de viejo, con la mejor de las suertes. Tus hijos acaso irán a la escuela, cada vez más llenos de odio e impotencia, porque los escolta el muro, los militares, los tanques que te acechan a cada paso. Hasta que un día ese pequeño se convierta en hombre y entonces definitivamente no encuentre respuesta para entender por qué no puede ir a ese lugar también sagrado para él que es Jerusalem y que está solo a 10 minutos. Hasta que no encuentre respuestas para entender por qué no puede ir a estudiar a una universidad libremente, o casarse y formar una familia dignamente.

 

Entonces, ese muchacho que criaste en la miseria del Ghetto explotará de ira e impotencia, y juntará un puñado de piedras que arrojará contra el muro que lo somete a la más espantosa miseria. Ese muchacho entonces, será detenido y torturado varios años acusado de terrorismo. La evidencia serán las piedras, y la honda artesanal que fabricó a escondidas. Tu envejecerás esperando su libertad y explicándole a sus hermanos lo que sucede, intentado que ellos no corran la misma suerte, mientras sobrevivien ahogados en ese ghetto cada vez más infernal. Y si el muchacho entonces sale, será solo para juntar ahora un puñado de clavos y construir esos famosos cohetes que tanto desesperan a los judios sionistas.

 

Los "kassam", tubos artesanales de metal, rellenos de pólvora y clavos, que tienen la fuerza suficiente para subir 8 metros , traspasar el muro y explotar en una lluvia de clavos contra tus opresores y que irónicamente ellos mismos rescatan para transformar en esculturas que adornan sus hermosos jardines y que muestran como una evidencia de la violencia que son víctimas.

 

Vendrá entonces la primera represalia, un tanto desproporcionada, cinco tanques aplastarán viejos autos palestinos, arrollarán niños que se entrenan en la intifada ("levantamiento" ) afinando la puntería con las históricas piedras de Belén.

 

Mientras revuelves la olla común con escasos porotos y pepinos, escuchas el griterío y la desesperación, como cuando los nazis entraban de golpe al pueblo de mi padre en Brac buscando a los partisanos. Nuevamente el horror te aplasta. Verás a morir a los tuyos, correrás entre el humo con los cuerpos ensangrentados, y los refugiarás en el Ghetto, a la espera de alguien de la Cruz Roja  que cumpla la rutina humanitaria mientras José Levi despacha con su espantoso sonsonete español que: "ha empezado una nueva intifada".

 

Si la frontera no se abre ni siquiera para la carne, o la leche, más difícil es aun ingresar artefactos que te permitan igualar la violencia de bombardeos aéreos o incursiones con tanques que reprimen los piedrazos o los kassam de tus hijos.

 

Entonces llegará al poder de otro de tus hijos un poco de pólvora y tu se la quitarás. En silencio, sentirás -como ellos en su ferviente adolescencia- que los kassam con ese puñado de clavos, no igualan al poderío militar que te reprime. No tienes trabajo, no tienes comida, no puedes moverte del Ghetto, en tu mente solo existe la necesidad de hacer justicia, no puedes pesar en nada más. No hay futuro.

 

Darás vueltas en el ghetto una y otra noche, como siempre hace 40 años. Los bombardeos intensifican el bloqueo. No tienes agua, no tienes comida. Tus hijos sobrevivientes están muriendo de hambre y tu estás enloqueciendo. Pasarás muchas noches desvelada, hasta que aprenderás a construir un explosivo casero con esa pólvora. No le dirás a nadie, pero después de 40 años de miseria y represión, estás agobiada. No hay salida y decides que no te matarán de hambre lentamente y que tu muerte entonces no será en vano. Construirás explosivos que esconderás en tu cuerpo. Lograrás pasar el check point y lo harás estallar en el lugar más repleto de judíos que puedas encontrar. Esa es será tu pequeña venganza.

 

Mientras los restos de tu cuerpo se mezclaron con la sangre de los judíos también muertos, José Levi informará de un nuevo atentado suicida y horas más tarde, anunciará la segunda replesalia. Bombardeos aéreos han dado sobre tu campo de refugiados. 290 muertos y 900 heridos en una nueva incursión de uno de los países militarmente más poderosos del planeta, que somete a los esqueléticos terroristas palestinos armados de piedras y cohetes kassam que tras 40 años de miseria y destierro no encuentran solución a su existencia y no se resignan a morir en uno de los ghettos del siglo XXI que reviven a los del Tercer Reich.

 

Ese fue el titular cuando llegué a Palestina: "Abuelita terrorista se suicida y mata a dos judíos". Tenía 50 nietos, versaba la bajada de la crónica. 50 nietos que habrá criado en el Ghetto, en esta 4 décadas... dónde más.

 

Después de estar 4 días en Belén, decodifiqué el titular. De-construí el titular y entonces, comencé a sentir cómo era posible enrollarse un montón de explosivos en el cuerpo. Sentí la angustia, abrumadora, la desesperación.

 

Decidí salir de Belén, angustiada, amargada... aterrorizada, y con una de las tristezas más profundas que he sentido en mi alma, simplemente porque tienes la certeza absoluta de que no hay retorno.

 

Lleguamos a Betjala, que tiene conexión directa con Belén, omitiendo el check point. Entramos al mejor hotel de Betjala, un hermoso edificio de casi 12 pisos, hermosamente decorado, con un salón inmenso en la recepción, un gran comedor, un hermoso bar. Más de 300 habitaciones. Todas vacías.

 

Pedimos una buena habitación. Estaban todas disponibles. Un gran ventanal. Betjala como deshabitada, detenida en el tiempo. Y nosotros omitiendo un rato el caudal de incompresiones que teníamos en la cabeza y el corazón. Estábamos escapando, al menos unos días. Teníamos hambre. Esa noche podríamos comer bien. Entonces por teléfono pedimos a la recepción algo de comida. Decidimos bajar al restorán. A las 9 de la noche, un restorán con más de 100 mesas había sido abierto solo para nosotros. La mesa repleta de las más exquisitas comidas árabes, sin exagerar. Todos los mesoneros a nuestra disposición. Estaba siendo difícil huir de la miseria. La teníamos escondida tras el lujo de ese hotel también detenido en el tiempo. Era temporada alta, plena navidad y no habían llegado pasajeros. Comimos lento, pensando en cómo hubieran querido algo de "very tipical food" en el campo de refugiados que habíamos visitado horas antes.

 

Una cerveza fue el postre y nos instalamos en el hermoso salón contiguo. Prendieron las luces para nosotros y entonces apareció un hombre alto, canoso, amable. Saludó y se presentó como el dueño del hotel. Comenzó una tonta conversación sobre clima. El no quería hablar del tema y nosotros tampoco, pero nuestro inglés chapurreado, tan chileno, pronto lo hizo sospechar sobre nuestra procedencia. Como muchos en Betjala, él también tenía un familiar en Santiago. Entramos en confianza, y entonces preguntamos y preguntamos.

 

Cómo sobrevivía, cómo mantenía ese hotel y para qué lo hacía en medio de tanta desolación. La conversa cada vez era más triste. Los escasos 200 dólares que podíamos dejar por nuestra estadía, ni siquiera alcanzaban para pagar la electricidad de 1 día funcionamiento del hotel. ¿Por qué no te vas a Chile?, le preguntamos. Uno de sus hermanos vive en Santiago. Sus ojos se llenaron de lágrimas, como si ese tremendo hombre de rasgos tan masculinos, fuera un pequeño nene muerto de susto. Como un comandante derrotado en su trinchera, moribundo, pero impecable y de corbata, él estaba dispuesto a morir ahí, en el precioso hotel que heredó de su padre y que antaño estaba repleto de turistas, viviendo el esplendor de la cultura árabe mezclada con el rito católico de la navidad.

 

No puedo hablar, dijo tartamudeando y se despidió de lejos antes de marchar. A la mañana siguiente partimos rumbo a Jordania. No pudimos conseguir un auto palestino que nos llevara a la frontera. No queríamos dejar ni 10 dólares más en manos de Israel. Pero fue imposible. Está prohíbido y aunque los "territorios palestinos" dan con Jordania, la frontera también es de los judios.

 

Paola Dragnic

 

Y como esta su salud, Chavez? --- Desde Venezuela Manuel Malaver

Lo de Chávez es ya una aberración
Manuel Malaver

Miércoles, 14 de enero de 2009

Puede asegurarse que si a la agudización del desequilibrio psíquico que experimentó Chávez después de haber perdido Caracas y 7 de los principales estados del país en las elecciones regionales del 23 de noviembre pasado, se le agrega ahora la estrepitosa derrota que sufrirá el día de febrero que se convoque el próximo referendo, entonces Venezuela pasará a ser gobernada, no por un jefe de estado con serios quebrantos de salud mental, sino por uno al que, simple y llanamente, se le evaporó la razón.

Desajuste que, por cierto, no es la primera vez que sucede en la historia, como puede documentarse en una investigación clásica de mediados de los 70, “Aquellos enfermos que nos gobernaron”, de Pierre Accoce y Pierre Rentchnick, pero que sí ofrece la primera oportunidad en que el paciente puede ser observado, examinado, auscultado y diagnosticado por expertos de la opinión pública nacional e internacional.

Y es que, aparte del síndrome en sí, que no puede ser más grave y peligroso, Chávez padece de una incurable manía exhibicionista que lo lleva a no desperdiciar momento ni ocasión, teatro ni circo, para gritarle a Venezuela y al mundo que está perdiendo, que ya perdió la cabeza, y no precisamente “por tu amor”, como canta el imprescindible, José Luís Rodríguez.

Y aquí, precisamente, es donde concluye revelándonos su hipocresía, su doblez, su ilimitada capacidad para la trampa y el disimulo, pues si se tratara de continuar dándole los beneficios que dice a diario le ha suministrado su gobierno a los pobres, no tendría empacho en admitir que tal misión puede ser asumida por sucesores, por líderes mejor preparados, entrenados y experimentados que él para cumplirla.

Sencillamente porque, después de 10 años al frente de la Primera Magistratura, tendría que ser natural que alguien de sus equipos, alguna figura de entre quienes lo han acompañado y seguido en tantos avatares, haya acumulado las credenciales para aspirar a ser su relevo.

Y Chávez la generosidad, la solidaridad, la confianza y la humildad para entender que no hay mayor satisfacción que sentir que no se ha sembrado en vano, que el mensaje fue comprendido, como indican los Evangelios, y no hay una, sino cientos, miles de manos para tomar la bandera, la palabra y seguir adelante Pero no es este el detalle del que quieren oír hablar los redentores, los salvadores, los revolucionarios, los Stalin, los Mao, los Castro, los Kim Jong-il, los Mugabe, los Chávez, los cuales prefieren el castigo de envejecer atrozmente ante las cámaras, de ir deshaciéndose, despaturrándose en años, eventos, cambios, barajos, certezas y espejismos, antes que abandonar el coroto.

Para prueba viviente, o semiviviente, Fidel Castro, con 50 años de gobierno a cuestas, glorias, condenas, apoyos, rechazos, bendiciones, maldiciones, aplausos, abucheos, con todo lo que un ser humano normal debe cansarse de sentir y vivir, pero que él no se quiere perder hasta el último suspiro.

¿Y no estamos hablando del Chávez del 2021, del 2030, o del 2035? ¿No estamos hablando de reservarle a los venezolanos del futuro un espectáculo intragable como el que viven los cubanos de hoy día, con un anciano que le traspasa el poder a otro anciano, y este a otro y aquel a otro también, porque todos quieren mandar hasta en sus lechos de muerte, convirtiendo a la necesaria renovación de generaciones e ideas que impone la evolución social, en una mueca mortuoria y luctuosa de la que solo puede quedar la máxima amargura, la máxima frustración? ¿Se imaginan al Chávez de hoy pero con 80 años sobre las espaldas, sin sus vanaglorias pasadas, maltratado y abusado por el tiempo, pero arengando a las masas, y gritando que necesita más y más períodos para continuar, para consolidar la revolución? Pues no, no, no y definitivamente no. Somos un país joven y de jóvenes, y si los adláteres y súbditos del futuro monarca quieren hipotecar lo que les queda de vida, y la de sus hijos y nietos, será siempre la elección personal de una minoría sumisa y esclava que sobrevivió al feudalismo y a las monarquías absolutas, pero a la cual no está permitido clavarle a Venezuela la estaca de Drácula en el corazón.

Por todo eso estoy convencido de que Chávez será derrotado el febrero próximo y si elige gobernar los 3 años que le quedan en la presidencia desde un manicomio y no desde Miraflores…eso es cosa de él.

Como esta de Salud, Comandante? --- Rene Ronda


Queridos Lumumberos !

                                          No, no me voy a sumar a los especuladores que ya dan por muerto al máximo líder de la revolución Cubana, Fidel Castro. Tampoco al máximo líder de la revolución Bolivariana, que dice que Fidel es eterno y que vivirá más allá de a vida física. En esto último Hugo Chávez tiene alguna razón. Fidel Castro ya es un personaje histórico. Solo que no se mantendrá por mucho tiempo inmaculado como lo fue durante tantos años el pelao Lenin en la ex Unión Soviética. Que Fidel Castro ha visto deteriorada su salud es innegable y humano, pero que su “legado histórico” se mantenga en la persona de Raúl Castro es más que discutible. Lo más probable que se construirá un mito luego de la muerte de Fidel, con el fin de alentar a los “revolucionarios” continentales y apuntalar las deterioradas relaciones económicas y sociales en la isla. El mismo Raúl lo dijo por la televisión Cubana. No habrá ninguna resolución de peso sin la consulta previa al máximo líder. La ovación en el pseudo parlamento Cubano fue extraordinaria y de pié. Como en los mejores tiempos de la Unión Soviética en donde, el que dejaba de aplaudir en los tiempos del carnicero Stálin, debía explicar de muy buena forma las razones que lo llevaron a no continuar con los aplausos. No creo que en Cuba la cosa llegue a estos límites tan absurdos. En la prensa Cubana en el exilio se dan una serie de conjeturas que deberían dejar claro el deceso del comandante. Desde Octubre que no aparecen sus “reflexiones” en la revista o diario Gramma y para colmo, en el cincuentenario de la revolución solo felicitó con doce palabras al “heroico pueblo Cubano” y para de contar. El País de España también comenta en el día de hoy la ausencia del comandante en jefe durante las visitas oficiales de dos mandatarios latinoamericanos. Ahora esperan la visita de la presidenta de Chile Michelle Bachelet para completar el cuadro de las exequias revolucionarias, mantenidas en secreto por el régimen, según el Miami Herald. Personalmente creo que a estas alturas no vale la pena esperar la muerte de Fidel Castro para conseguir los cambios urgentes en la conducción del proceso Cubano. Los huracanes y el bloqueo dejaron cuantiosas pérdidas en la isla, pero según mi modesta opinión, el peor huracán ha sido la administración de medio siglo en manos obcecadas de la familia Castro. Los aciertos en la educación, en la salud y la solidaridad de Cuba con otros pueblos de Africa principalmente, no alcanzan para conformar a los Cubanos que la revolución perdió el hilo y se está yendo pal carajo. Cuba triunfa y se desarrolla con mucho éxito solo en los panfletos de izquierda tradicional a nivel internacional. Ayudando a cerrar los ojos de los miopes de siempre en el desarrollo de la hecatombe. Dije hace poco que en el diario “Rebelión” han aparecido algunas críticas a la conducción Cubana, pero mayoritariamente se dedica a continuar con la porfía que dejar de aplaudir los aciertos de la revolución Cubana, significa entregarle armas al enemigo. El cerrar el tarro no ayuda ni a la dirigencia ni al pueblo Cubanos. Las armas al enemigo la entregaron los administradores de la isla y los incondicionales del mundo de la izquierda. Los que pagan el pato son los ciudadanos de Cuba, para los que merecen la admiración del mundo por tener tanta paciencia o pasividad. En el diario Rebelión de hoy se aplaude la política económica de Venezuela como la más sólida del continente, pero admite a media voz, que la inflación bordea el 30% oficial. La culpa la tienen los precios de las mercancías de consumo corriente importadas. Ni una palabra del porqué Venezuela importa tanto comistrajo, teniendo tanta tierra cultivable, pero que permanece ociosa. Pero Venezuela tiene lo que muchos países del área no tienen : enormes cantidades de portadores de energía. Como sea, Venezuela está en condiciones de sortear la crisis mejor que cualquier otro país del orbe. Como sería si los morlacos fueran bien administrados ?. Un fuerte abrazo, con la fraternidad de siempre.

René

Alemania, 14.01.2009.- 

miércoles, 14 de enero de 2009

Piñera, un Travesti --- Pamela Jiles

Antes de conocer a Sebastián Piñera tuve el placer de departir con su padre, don José, que en plena dictadura me invitaba a tomar el té a su departamento en El Golf. Era un caballero con mucho mundo, que se manchaba las camisas con mermelada de ciruelas, un señor ilustrado, nervioso, interesante, sin pelos en la lengua, que no se hacía problemas de pelar directamente a sus hijos y a la madre de éstos, de la que se había separado siendo ambos ancianos, en no muy buenostérminos según su propia versión.*

 

 

 *También conocí a don Bernardino, el tío cura del actual candidato, siendo yo una adolescente, cuando mis abuelos lo contrataban para ir a decir misa a nuestro fundo familiar.

 

 

Curiosamente, mis padres y abuelos son completamente agnósticos pero propietarios de una capilla de más de doscientos años adosada a nuestra casa-hacienda.

 

 

 Una vez al año, don Bernardino era convocado para alegría de los inquilinos que aprovechaban de bautizar sus guaguas, hacer la confirmación y confesarse. Recuerdo que llegaba de buen humor, exigiendo su cazuela de pava, de la que se comía tres platos una vez concluida la tarea apostólica.

 

 

 A Sebastián Piñera lo conozco hace dos décadas. Lo entrevisté unas diez veces por lo menos para diversos canales de televisión: lanzándose en parapente, cocinando huevos fritos, afeitándose semi desnudo en el baño principal de su casa de Camino La Viña sólo cubierto por una toalla –debo consignar que yo estaba completamente vestida-, en un set con bailarinas emplumadas, ejercitando su laxa musculatura en un gimnasio, acompañado de dos de sus hijos, o mostrándome su dormitorio y su enorme cama matrimonial [la misma en que se reunió con Andrés Velasco y Pérez Yoma cuando estaba convalesciente de su cirugía estética], en fin, en las más curiosas situaciones.

 

 

 Todas esas entrevistas tenían por objeto –para mí- hablar de política y -para él- mostrar aspectos desconocidos de su personalidad.

 

 

En materias sociales, legislativas, económicas o de política internacional, Piñera es conocido entre los periodistas como "livianito", un señor con ideas más vistosas que profundas, que no sesale de un decálogo de frases populistas y en ningún caso muestra la consistencia de un estadista En cambio, cuando se trata de exhibirse como personaje mediático se convierte en un entrevistado creativo, generoso, articulado, dispuesto a todo y que jamás elude las preguntas complicadas, tanto así que hasta hoy me recrimina cierta indiscreción que según él lo obligué a cometer en un programa en directo y que le trajo algunos problemas familiares.

 

 

 Creo conocer lo suficiente al actual candidato a la presidencia como para afirmar que Miguel Juan Sebastián Piñera Echenique es muchas cosas, pero sobre todo un travesti. No sólo por el detalle patético de que usa tacos altos, se somete a cirugías estéticas –cualquier día se pone tetas- y se pasea por los canales de televisión con un estuche de cosméticos en la cartera.

 

 

 Piñera es un travesti en el plano social. Un tipo que creció en una familia de estricta clase media, que no tiene la cultura de su padre ni el encanto deschavetado de su madre, y que desde temprano mostró tendencia al arribismo. Siempre soñó con tener estatus.

 

 

Sus compañeros del Verbo Divino lo recuerdan como un alumno desmesuradamente competitivo que vivía obsesionado con ganar los primeros puestos, tener acceso al poder económico, codearse con los chilenos de estirpe, comprarse una identidad aristocrática.

 

 

 Desde joven era entrador, práctico y realista. Captó sin demora que carecía de la brillantez intelectual de su hermano José y también que le costaba sofisticar sus gustos y modales más allá de lo cosmético, pero se hizo millonario gracias a la dictadura de Pinochet, a través de negocios especulativos, sin haber creado fuente de trabajo alguna y profitando de las obscenas reglas laborales impuestas por su hermano ministro, regalón del tirano.

 

 

Lo triste es que ni todo su poder adquisitivo puede comprar clase, cosa que a sus sesenta años cree haber obtenido mientras la oligarquía tradicional chilena lo considera hasta hoy un aparecido, siútico, mal agestado, sin cuello y con los bracitos cortos, algo chabacano, farandulero y muy poco fino, particularmente cuando ostenta sus millones, sus propiedades y sus ganancias.

 

 

 Piñera es un travesti en el plano de la seducción. A Sebastián no le iba muy bien con las mujeres. De joven era feúcho, bajito y mal hecho, además de indiferente a los encantos femeninos. Cuando le resultaban sus escarceos con alguna muchacha, resultaba ser demasiado popular para sus planes de subir en la escala social, así que se casó con su primera polola oficial, una joven sin alcurnia como él, pero perfecta para ejercer de la clásica esposa medio pelo, dispuesta a anularse sin tregua para dedicarse a su familia y a apoyar a su marido en el proyecto de convertirse en nuevo rico.

 

 

 Hoy, dicen que se siente sexy. El dinero lo ha transformado en un galán. Le gusta rodearse de mujeres atractivas, como Pía Guzmán –antes de la debacle-, Lily Pérez, y, sobre todo, la estupenda Carmen Ibáñez. Eran íntimos amigos, inseparables, veraneaban juntos incluso, hasta que algún acontecimiento misterioso quebró esa cercanía.

 

 

 Piñera es un travesti en el plano de los negocios. Dicen que el actual magnate y candidato era gerente general del viejo Banco de Talca cuando éste quebró estrepitosamente. No debe haber sido muy brillante su gestión si esos fueron los resultados. Pero claro, entonces administraba la plata de otros.

 

 

 Es un experto en fusionar empresas y volverlas monopólicas, obteniendo así enormes elusiones tributaria al absorber las pérdidas de unas con las utilidades de otras.

 

 

Piñera es un travesti en el plano intelectual. Astuto, rápido, inquieto, no es, sin embargo, un tipo culto. En su juventud se empeñó en convertirse en el más morenito de los neo capitalistas de su generación que fueron a doctorarse a los Estados Unidos.. Tal cosa fue posible para él, gracias al pituto espectacular que le proporcionaba su hermano José, que ya era el mejor alumno en Harvard, muy bien considerado por el cuerpo académico y directivos de esa universidad. Fue el pivote perfecto para hacer fortuna junto con la hornada de nuevos ricos que apareció en los ochenta, en plena dictadura. Sus temas e intereses no van mucho más allá de las ventajas de la economía de mercado. No es un conocedor del arte ni de otras disciplinas del saber.

 

 

 Prefiere los best-sellers a lecturas más complejas. Según él, toda buena idea debe caber en una hoja tamaño carta. Y –como conoce sus limitaciones culturales-se siente más cómodo en escenarios superficiales, frívolos, que en alguno en que puedan ponerse a prueba sus conocimientos.

 

 

 Piñera es un travesti mediático. Convencido de que es algo así como el Berlusconi del tercer mundo, el candidato del neoliberalismo concentra todos sus esfuerzos en el trabajo mediático, es uno de los máximos personajes de la farándula nacional, y al mismo tiempo abomina de ese género e intenta "domesticarlo".

 

 

Adquirió un canal y se compró también unos cuantos ejecutivos de la industria televisiva con el objeto de que apoyen centralmente su campaña. Para él, los medios de comunicación deben usarse como difusores del pensamiento único, conservador, retardatario, consumista, xenófobo y arribista, todo lo cual él considera "moderno". Entiende como fundamento de la sociedad democrática el que los ciudadanos son consumidores. Los consumidores determinan la producción mediante su demanda.

 

 

 Consumidor y elector son –desde la óptica piñerista– la misma cosa. Cada individuo elige con total libertad los bienes que puede comprar [si eres pobre, te endeudas] así como elige a sus representantes en el gobierno, en el parlamento y en el municipio. Pero esta doble calidad de consumidores y electores pasa a ser peligrosa para sus intereses en la medida que el rating, el zapping y el telecomando comprometen la exhibición continua de las miserias de los estigmatizados sectores populares, las enormes falencias de la democracia, los actos de corrupción de los políticos [sobre todo los de su bando], la verdadera ideología autoritaria de la derecha y, quién sabe, hasta la posibilidad de liderazgos completamente distintos a los oficiales.

 

 

Ahora usa su canal para posar de estadista, serio y profundo, cuando en 1992 todos fuimos testigos del bochornoso episodio en que insultaba de la manera más vulgar a su correligionaria Evelyn Matthei y complotaba contra ella usando un vocabulario muy poco caballeroso.

 

 

 Piñera es un travesti político. Dice que votó por el NO. ¿Producto de una tendencia mitomaníaca y de una innegable habilidad paraconstruirse leyendas? Probablemente, porque tal cosa es abiertamente contradictoria con su irrestricto apoyo al régimen militar y el silencio que mantuvo durante dos décadas respecto de la tortura y los asesinatos políticos. Lo que no cabe duda es que se trata del mayor de sus rasgos de travestismo: fue pinochetista desde 1973 hasta 1988, fecha en la que según él pasó a ser "humanista cristiano". Pero tras esa oportuna epifanía no entregó su aporte a la construcción de la democracia sino que asumió como la mano derecha del candidato de Pinochet a la presidencia: Hernán Büchi.

 

 

En 1989, el travesti Piñera derrochó entusiasmo como Jefe de Campaña del continuismo dictatorial. Tampoco se afilió al partido que recoge la vertiente "humanista cristiana" que él dice profesar –la DC-sino que se sumó al aparato político que se creó para salvaguardar "la obra" de Pinochet durante la transición: Renovación Nacional.

 

 

En 1995 promovió la amnistía de los crímenes de la dictadura y en el 2005 los militares en retiro apoyaron su candidatura tras recibir su compromiso de aplicar la prescripción de los asesinatos políticos.

 

 

Voltereta sobre voltereta:este pinochetista arrepentido, ha vuelto a valorar los supuestos méritos del régimen militar la semana recién pasada.

 

 

La inconsistencia parece ser el sello personal de Piñera. Su sed de dinero, posición y poder lo han transformado en una caricatura de sí mismo, un pelele sonriente que vende una pomada jabonosa, contradictoria y oportunista.

 

 

martes, 13 de enero de 2009

Probablemente no hay Dios.

Queridos Lumumberos !

                                          En este mundo tan convulsionado, hay muchas cosas que decir, discutir  o simplemente que callar. Los ateos y agnósticos guardaron silencio por muchas centurias, aunque la historia demuestra hoy que fue entendible el porqué cerraran el tarro. Las hordas de fanáticos religiosos, las cruzadas, la inquisición, el miedo de perder el trabajo, entre algunas razones, fue motivo suficiente para esconderse en el anonimato. Hoy vivimos en un mundo diferente, más no menos fanatizado ni mucho menos fiable que las generaciones que aprendieron de los absurdos.  Los ritos de los pueblos indígenas para congratularse con los espíritus buenos y espantar a los malos,  los entiende todo el mundo, aunque eso no detenga ni a misionarios católicos ni a los que se aprovechan de la ignorancia de los pueblos para sacarle partido. En Londres apareció un fenómeno nuevo y que a causado bastante polémica. Se ha repetido con menos éxito en Australia, pero con bastante entusiasmo en Barcelona y en Génova. Estas dos últimas metrópolis con un pasado católico de mucha trascendencia. En algunos buses urbanos de estas ciudades, se lee en carteles gigantescos: “Probablemente no hay Dios. Deja de preocuparte y disfruta de la vida”.  Se trata aquí de un número cada vez más creciente de ciudadanos cansados de comulgar con ruedas de carreta, al decir de nuestro querido Eusebio Painemal, desde hace tanto tiempo ausente en nuestra página. Es un frente a las prédicas en templos e iglesias cada vez más ajeados de la realidad. Es innegable que es la libertad de cada uno de nosotros de estar de acuerdo o no en lo que se cuenta, pero que se utiliza, al mismo tiempo, para cercenar voluntades y mangonear políticamente a los jóvenes y viejos del globo. Ni hablar del fanatismos religioso de los países del oriente, que ha llegado a ser un peligro universal. Más aún si se trata aquí de sociedades con capacidad de juguetear con armamento nuclear. Como es el caso de Pakistán y de Israel, en menor medida, naturalmente. Si bien este último es un país democrático, no menos cierto que su democracia escuda las salvajadas que tienen lugar de cuando en vez contra sus vecinos. En Francia ayer se reunieron unos cuantos cientos de adeptos a Israel, con banderas y capitaneados por Rabinos que pedían a boca abierta “muerte a los árabes”. Todo el mundo habla de los cohetes Quassan de los Palestinos, más se callan la realidad en que están obligados a vivir. Prácticamente secuestrados por los sionistas, sin derechos ni suministros. Con la chiva que entre los suministros existen armas y equipamiento para fustigar la democracia Israelita. La democracia en territorios ocupados, con sus habitantes humillados hasta la médula de los huesos y con vecinos, también árabes, que les llevan las de abajo al sionismo Israelí y al sionismo de USA y de la Federación Rusa. Mientras el mundo occidental le pone trabas al fanatismo religioso, en Rusia se dispara. Lo cierto que de moros a cristianos son observadores de la masacre en el cercano oriente. Algunos piden mesura a Israel, pero con el temor que las organizaciones judías los acusen de “antisemitas”. Es el caso de Alemania, donde las culpas del pasado reciente los obliga a cerrar el tarro. Pero la protesta sube y sube. Lo más probable que Dios no exista, queridos amigos. De lo contrario, quien cresta entiende este mundo carajo. Un fuerte abrazo, con la fraternidad de siempre.

René

Alemania, 13.01.2009.- 

domingo, 11 de enero de 2009

Detenidos Desaparecidos: La Derecha chilena usa al Mamo Contreras para tergiversar la Historia. ( O vice versa)

La operación del “Mamo” que complica a RN

Por L. Nárvaez /A. Carmona / La Nación Domingo

La denuncia de nuevos “falsos desaparecidos” hecha por la diputada RN Karla Rubilar abrió un flanco difícil para su partido, y su candidato presidencial Sebastián Piñera, que ya evalúa pedirle que deje la presidencia de la comisión de DDHH de la Cámara. Respaldada por documentos que le entregó Javier Gómez, asesor del ex director de la DINA, Manuel Contreras, la diputada enfrenta peticiones de renuncia y demandas de las víctimas. La semana pasada solicitó audiencia reservada con el ministro Carlos Gajardo, que investiga los casos de “falsos detenidos desaparecidos”. Sus correligionarios piden que cierre la boca y en la UDI, que pida perdón.

FOTOFIJA_ART200


El lunes, pasadas las 13 horas, Bárbara Cepeda recibió una llamada a su celular.

Mi nombre es Javier Gómez, soy asesor judicial de la diputada Karla Rubilar. La llamo porque tengo una declaración jurada firmada por usted donde dice que vio con vida a su papá en 1977 dijo el hombre, quien prometió mandarle por mail el documento .

Primero, Bárbara pensó que se trataba de una broma. Después, comenzó el miedo, retroceder 30 años el dolor, volver exactamente al momento en que Horacio Cepeda, militante del PC desapareció en 1976. Una idea comenzó a rondarle la cabeza: "Desde ese instante supe que Manuel Contreras estaba detrás de todo esto", grita desconsolada.

Según ella sus sospechas se confirmaron cuando Cepeda recibió el papel y una amiga reconoció que era el mismo que figuraba como Anexo 42 del libro "La verdad histórica ¿Desaparecidos?", escrito por el general (R) Manuel Contreras Sepúlveda en cautiverio. Una declaración jurada de la que ella no reconoce ortografía, firma ni gran parte del contenido.

La obsesión de Contreras por aclarar que nunca hubo secuestros en el país porque según él la inexistencia de los cuerpos demuestra lo contrario es histórica, e incluso ha hecho desertar a sus colaboradores.

"No quise involucrarme en propuestas de defensa que yo no podría realizar como abogado", recuerda Juan Carlos Manns, ex abogado de Contreras, que abandonó su equipo jurídico en 2005 y quien habla por primera vez de este tema. El abogado cuenta que ya en ese tiempo Gómez y Contreras planteaban impugnar testimonios del Informe Rettig, un argumento que a él "no le constaba; no había fundamento para ello", pero que de igual modo se puso en marcha. Con la incorporación del abogado Fidel Reyes a la cabeza de la defensa del "Mamo", operó la estrategia de Gómez.

Pese a sólo ser egresado de la carrera de Derecho y estar "habilitado" para ejercer algunas funciones como procurador, Gómez ha colaborado con los dos abogados que ha tenido el ex director de la DINA en los últimos cuatro años: Juan Carlos Manns (hasta 2005) y Fidel Reyes.

Su labor ha sido cooperar en la redacción de escritos y recursos judiciales tendientes a intentar revertir los numerosos procesamientos y condenas que le han sido impuestas por crímenes cometidos mientras dirigió el organismo represivo.

También participó en la defensa del grupo neonazi "Martillos del sur" y de Paul Schäffer, el líder de la disuelta Colonia Dignidad. "Es un tipo inteligente y muy estudioso, que redacta buenos escritos jurídicos", señala Manns. Otro abogado lo describe como la contraparte de Fidel Reyes, que es muy extravertido. "Gómez es más bien parco, un hombre de pocas palabras y muy bien informado", comenta un abogado.

El perfil de Gómez quedó claro el viernes en la noche en una entrevista que dio a Canal 13, donde reafirmó la estrategia de su defensa: "¿Dónde están los secuestrados para que se tipifique el delito? Esas personas tienen que estar en algún lado, por eso yo emplazo a los ministros de fuero que investigan estas causas para que le digan al país dónde están secuestradas estas personas", dijo Gómez, refiriéndose a los detenidos desaparecidos.

El procurador también señaló que nunca "consideró relevante" decirle a Rubilar que formaba parte de la defensa de Manuel Contreras.

FOTO_05<br />W:200<br />H:150<br />11 kbSu férrea protección al director de la DINA de quien es íntimo amigo es conocida desde su época de estudiante en la Universidad del Mar, en Valparaíso, donde ingresó a Leyes en 1993.

Un compañero lo recuerda como un tipo "pinochetista, muy católico y más hincha de Contreras que su abogado", pero que a pesar de sus ideas de extrema derecha siempre fue respetuoso con sus compañeros. Su círculo siempre ha estado ligado a la derecha y su hermano, Carlos Gómez, a quien le decían "el facho", fue concejal por Viña y actualmente es presidente regional de RN y juez de policía local de Limache.

Su Facebook también entrega detalles; entre sus contactos figuran Francisco Chahuán (diputado RN), Lucía Pinochet Hiriart (hija del ex dictador), Manuel Contreras hijo, el senador RN Sergio Romero, Eduardo Riquelme Portilla (abogado de la bancada RN) y el medio electrónico ultraderechista Despierta Chile.

Javier Gómez es conocido en el mundo de los derechos humanos y su relación con Contreras es un secreto a voces. Por eso, a los familiares de las víctimas de la dictadura y al mundo judicial les cuesta creer que la diputada Karla Rubilar (RN) no supiera la intención ni la procedencia de la información que le hizo llegar, luego que el Gobierno reconociera la existencia de tres falsos detenidos desaparecidos.

"Ella se ha prestado para ser un instrumento de una operación de inteligencia originada en los círculos del ex director de la DINA, Manuel Contreras", asegura el diputado Sergio Aguiló.

Según fuentes judiciales no es un secreto tampoco que desde el penal Cordillera, Contreras envía constantemente recados a los jueces que investigan sus causas.

"Siempre lanza advertencias como váyanse con cuidado o esta cosa se va a dar vuelta. No me extraña que él esté detrás de todo esto", comenta una fuente de tribunales.

Toda esta información siembra más dudas sobre la figura de Rubilar. "A mí me cuesta creer que la diputada, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, no supiera de dónde venían sus denuncias", afirma Bárbara Cepeda, quien evalúa presentar una querella contra quien resulte responsable del documento que aparece firmado por ella y que niega rotundamente.

TERROMOTO EN RN

El viernes, cerca de las 13 horas, una llamada telefónica alertó a los funcionarios judiciales que trabajan con el ministro Carlos Gajardo. En el cuarto piso del Palacio de los Tribunales, un funcionario atendió la llamada.

Del otro lado de la línea, con la voz agitada, la diputada Karla Rubilar (RN) pedía una audiencia reservada con el magistrado designado para esclarecer la situación de los "falsos desaparecidos". A pesar de su premura, no hubo respuesta.

Había sido una jornada dura para la diputada. Su denuncia sobre desaparecidos entregada a la Subsecretaría del Interior y conocida a comienzos de semana habían reabierto las heridas de los familiares de las víctimas que las calificaron de brutales.

La información de la diputada, entregada a las autoridades, daba cuenta de dos nuevos casos de falsos detenidos desaparecidos y dos víctimas de violencia política que según ella nunca lo fueron: Horacio Cepeda, Luis Emilio Recabarren, Eric Juica y Guillermina Guzmán.

Cercanos a Rubilar creen que ante Gajardo la parlamentaria podría reafirmar los antecedentes que entregó a La Moneda, sin embargo, hay quienes piensan que la parlamentaria debería olvidarlo.

El presidente de RN, Carlos Larraín, señaló que la relación del abogado de Contreras con las denuncias de Rubilar los tomó por sorpresa, "porque nada de esto era conocido por nosotros. Nosotros no solemos tener contactos con quienes representan a Manuel Contreras".

Las declaraciones de Rubilar han generado un terremoto en RN. Rubilar recibió en primera instancia el respaldo del propio Sebastián Piñera y de su amiga y secretaria general del partido, Lily Pérez: "En Renovación Nacional hemos apoyado a Karla Rubilar porque sabemos que ha actuado bajo el principio de la buena fe (...) y por eso nosotros hoy día decimos también que, a nuestro juicio, esto ya salió del ámbito político y está en el ámbito judicial", afirmó la diputada Pérez.

Pero en los almuerzos de bancada del martes y el miércoles se evaluaron negativamente las declaraciones de Rubilar y, a pesar de la estima con que cuenta la parlamentaria, tantean medidas.

"Estamos evaluando que renuncie a la presidencia de la Comisión de DDHH, aunque esto no afectaría para nada su cupo en la planilla parlamentaria", comenta un legislador de la misma tienda que también reconoce que la desazón se debe a que la comisión que preside Rubilar era calificada como "emblemática" por el partido y, en un escenario que era desfavorable para el oficialismo por los últimos casos de falsos detenidos desaparecidos, ella metió un autogol.

"Logró dar vuelta la tortilla", comentan con molestia en RN. "La idea es poder alejarse de la figura de Contreras y no seguir ahondando en las denuncias", dice otro parlamentario.

No es el primer caso que vincula a RN con organismos represores de la dictadura. El diputado Gabriel Ascencio recuerda que hace nueve años dio cuenta de un caso similar.

"El 2000 denuncié que el señor Pablo Fernández, asesor de la bancada de RN y, especialmente, de la diputada Lily Pérez y de los entonces diputados Baldo Prokurica y Arturo Longton, además era asesor del encarcelado Álvaro Corbalán, condenado por ser ejecutor de las políticas de represión y exterminio de Manuel Contreras".

El boomerang lanzado por Rubilar no sólo afecta su posición en la Cámara, sino que también el acuerdo que llevaría a Rodrigo Álvarez (UDI) a la presidencia de ésta. "Si la derecha no revisa esta conducta que ha tenido la diputada Rubilar y la posición que ha tenido su candidato presidencial, Sebastián Piñera, yo creo que no va a haber acuerdo mayoritario para que presida la UDI", dijo el diputado Fidel Espinoza (PS).

"Qué garantía nos dan si esta señorita que ha presidido esta comisión ha hecho este show. Me imagino al señor (Rodrigo) Álvarez presidiendo la Cámara, quizás qué van a hacer en temas tan sensibles como éste. Yo no estoy por darle mi voto, como familiar de detenido desaparecido y de ejecutado político", concluyó Espinoza.

En la UDI saben que este nuevo escenario podría perjudicar la llegada de Álvarez y por eso el secretario general del partido Víctor Pérez la emplazó a reconocer su equivocación: "Lo que cabe es reconocer que cometió un error y pedir disculpas", afirmó el senador, quien sostuvo que la diputada no cumplió con la "rigurosidad, responsabilidad y seriedad" que se requiere cuando se trata de temas tan "complejos y difíciles" como son los derechos humanos.

En una entrevista a un matutino, Rubilar admitió que podría "renunciar si la Alianza me lo pide para mantener la presidencia de la cámara baja", una dimisión que se resolvería esta semana.

Rubilar enfrenta además una petición de censura para dejar su puesto en la Comisión de DDHH, una posible citación en el comité de ética y los familiares de detenidos desaparecidos han pedido que declare en las causas que se investigan.

OTRA VEZ LA HERIDA

Tanto Renovación Nacional como la diputada Rubilar han desconocido el nexo con Javier Gómez, pese a que en un primer momento la diputada reconociera el lazo: "Efectivamente conozco a Javier Gómez, un abogado, que es amigo de un gran amigo mío del partido. A mí me comentó que existían antecedentes de personas que habían visto detenidos desaparecidos y yo le dije que cualquier información tenía que ser cotejada", dijo.

FOTO_04<br />W:200<br />H:150<br />12 kbBárbara Cepeda aún guarda en su celular los mensajes de texto que le envió la diputada y en ninguno de ellos señala que tenga dudas de la información que entregó. En el último que le envió, la parlamentaria le dice a Cepeda que si tiene dudas "está en libertad de presentar acciones legales", pero nunca se retracta de sus denuncias.

"Gómez ha dicho que no me amedrentó y tampoco me ha hecho daño emocional, pero eso es falso. Sí me amedrentó y me generó un grave daño, porque llevo una semana completa llorando. Y Karla Rubilar se prestó para esto.

Tengo terror que me persigan o que mientras conduzco mi auto por la carretera venga otro auto que me choque. Tengo pánico porque así opera esta gente", dice Bárbara Cepeda al borde de las lágrimas.

La Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos presentará una demanda por "apología al terrorismo" y las familias de Luis Emilio Recabarren y Horacio Cepeda evalúan acciones por separado para dilucidar los hechos y encontrar a los culpables que han reabierto sus heridas.

Un abogado ligado al mundo de los derechos humanos resume el sentimiento de los familiares de las víctimas: "Lo realmente grave es que Contreras siga defendiendo desde la cárcel la tesis de que los desaparecidos son una ficción y que haya parlamentarios que se presten a su juego".