domingo, 26 de febrero de 2006

26 de Febreo, el comienzo del fin del socialñismo ?

Queridos Lumumberos !
                                       Los canales de TV de europa y de la Federaciòn Rusa, le dieron gran cobertura al discurso de Nikita S. Kruschov del 26 de Febero de 1956 y sus alcances polìticos. Al parecer lo ùnico real de lo que dice que se dijo, fueron las palabras de Ben Guriòn, que solo se equivocò en 5 años al leer el documento y al decir :" si esto es verdad, en 30 años no habrà Uniòn Soviètica". El resto de los pitonizos que se dice dijeron algo, se sumergen en nebulosas y poco menos que siguieron la estrella roja del Kremlin, para anunciar el nacimiento de Michael Gorvachov, enterrador final del socialismo real en la U.R.S.S. y en los paises satèlites. Las interpretaciones han sido diversas del desarrollo post Stalin. Unos aseguran que el discurso de Nikita Sergeievich significò el quiebre en muchos partidos comunistas y obreros. Otros, que fortaleciò la democracia en los mismos partidos. Una cosa si es clara : el culto a las personas y a los sìmbolos de las luchas de los pueblos por su liberaciòn de la explotaciòn capitalista se ha mantenido. A pesar de la experiencia nefasta de endiosar a personas individuales, marginàndo a sus pueblos. Como si la obra que se les adjudica hubiese sido parte de poderes omnipotentes, solo privilegio de los dioses. No era el socialismo que añoraban los pueblos del planeta. No era el sacrificio que esperaban las generaciones pasadas, en càrceles "proletarias", en "campos de concentraciòn reivindicativos de la clase obrera", no eran "las realizaciones comunistas" de los esclavos del siglo XX en las lineas fèrreas, en los pantanos selvàticos de las denominadas tierras vìrgenes. No eran los tribunales revolucionarios que te condenaban a muerte por el robo de un kilo de tomates en las huertas de las cooperativas. Hubo otra esperanza, con el tèrmino del estado burguès. "El estado socialista està destinado a ser 100 veces, mil veces màs democràtico que el estado burguès", decìa el pelao Lenin poco despuès de la insurrecciòn. Eso que hubiese alertado al comitè central de los peligros de mantener a Josè Stalin como secratario general del partido, es un cuento que no se lo crèe nadie. Nadezdha Konstatinovna cocinaba su propia sopita en Gorki, en los momentos que el pelao Lenin no sabìa donde tenìa el culo. Llegaba con sus papelitos al comitè central, con las indicaciones del gran lider de la clase obrera mundial, aùn cuando este se encontraba en coma severa, sin cachar ni cresta de lo que pasaba en el estado proletario. Era la media, sin embargo. Una postura que los administradores nunca abandonaron. Como si el pueblo tenìa que estarles eternamente agradecidos por su llana existencia, por la gracia divina de ser sus subditos. Los cultos a las personas es comun en la historia del este europeo y de los pueblos del oriente asiàtico. Los extremos que se vivieron entre 1917 y 1953, son ùnicos en la historia de la humanidad, sin embargo. La cifra de 17 millones de vìctimas me parece disminuìda, atendiendo los 15 millones permanentes de recluìdos en campos de concentraciòn, ocupados en trabajos sobrehumanos y en condiciones inhumanas. Todos con cero salario, se entiende. Nikita S. liberò a 5 millones en el mismo 1956, mientras que los diez millones restantes languidecìan en los Gulags. No existe explicaciòn para estas fechorìas, ni tampoco es expluicacble el silencio y la miopìa de los dirigentes de los partidos comunistas y obreros de todo el mundo que llegaban a la U.R.S.S.. En circunstancias que muchos dirigentes extranjeros desaparecìan en las mazmorras de la Libianka. Como fuè el caso de los dirigentes Alemanes comunistas y socialdomòcratas, asilados en Moscù. Y todavìa hay gente que aplaude el perìodo del terror Staliniano, que dice que sin el carnicero de Gergia no habrìa triunfo sobre el fascismo Alemàn, desconociendo absolutamente que si el ejercito rojo tuvo dificultades en los inicios de la guerra, fuè por el echo que Stalin fusilò a los generales estrategas de mayor renombre en 1939. En Alemania, el que reniega el fascismo o el holocausto, và a parar a la càrcel. Es la consecuencia que sacaron las generaciones post guerra de este pais. Ahora que los adeptos del dictador social-fascista aumenten en Rusia, no es secreto para nadie. Sobre todos de auqellos que no conocieron la represiòn social-fascista. Y simplemente por que la represiòn en Rusia es ahora diferente : Un grupo determinado de personas se apropiò del patrimonio nacional, pertenencientes a una misma "sembliachestva" religiosa e ideològica, utilizando al estado y a sus organos represivos, para mantener su Status Quo. Algunos aseguran que parte de la polìtica de Rusia se tranaza en Telaviv o Jerusalem, atendiendo el origen de los magnates u oligarcas, como suelen llamarse en Rusia. El deterioro moral es enorme. La justicia es solo para los que pueden pagarla, aùn considerando el esfuerzo del pelao Putin por maniobrar en las turbulentas aguas del momento. En esas condiciones han aprecido los retratos del dictador caucasiano en todas partes, pero en mi modesta opiniòn no es màs que la protesta ciudadana por la corrupciòn y la arrogancia de los vencedores momentàneos. Algo similar sucediò en Alemania del este, poco despues de la reunificaciòn : se multiplicaron los grupos neonazis, producto del desempleo y del abandono en que estubiern en los primeros tiempos. El estado Alemàn, con algo màs de 570 mil millones de euros, logrò cerrar algunas brechas de la oferta de empleo y los grupos tienden a desaparecer. Stalin fuè lo que fuè : un dictador con delirio de persecuciòn, con lugartenientes sumisos y con una enorme fuerza delictual. Un asesino, puesto que los atenuantes que se entregan actualmente, son de los sobrevivientes del perìodo. Los perseguidos, los marginados, los desterrados, los manzillados, los humillados, estàn muertos.
Un abrazo, con la fraternidad de costumbre.
Ren챔
Alemania, 26.02.2006.-

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