jueves, 8 de febrero de 2007

El Circulo de los justos

Una vez, hace muchisimos anos, escuche en Valparaiso al poeta espanol Marcos Ana. Este poeta venia saliendo de la carcel franquista donde habia estado sepultado en vida desde los 17 anos de edad y cuando lo escuche tenia como 40. Se habia pasado toda su vida de adulto en la carcel. Quienes le escuchabamos eramos estudiantes de la Universidad de Chile y quedamos muy impresionados de oir a este hombre. Con una suerte de ironia triste nos contaba de su afan de aprender a besar a una mujer a los 40, de relacionarse con sus semejantes. En ese entonces para nosotros todo era como una historia Kafkiana. Un tiempo antes habiamos encontrado en Moscu a unos espanoles que se habian pasado en el exilio las ultimas tres decadas y nos parecia increible, aterrador.
Pero el mundo es redondo y da vueltas. La vida tambien da sus vueltas.
Poco tiempo despues a los chilenos tambien les toco su carcel politica, su exilio interminable, sus familias separadas.
Hace pocos dias murio este hombre, llamado Froddi Cisternas. Como Marcos Ana, a los 17 anos, Froddi Cisternas tenia esperanzas de un futuro mejor para su pais y su familia. Asi que hizo sus maletas y se fue a la cuna del socialismo o obtener las herramientas para ayudar a ese futuro.
La verdad, verdad, es que no regreso jamas. Se paso mas de cuatro decadas deambulando por el mundo y entregando sus fuerzas a otros paises, no al suyo. El suyo lo margino y lo excluyo. Lo dejo afuera.
Este Froddi no perdio jamas la esperanza sin embargo. Ni de volver, ni de ayudar a su pais. Cambio en su apreciacion de las cosas y de la vida y con ello demostro que no era un cajon cuadrado de manzanas sino un ser pensante, reflexionante y critico de su teoria y de si mismo. Pero siguio deambulando con sus pensamientos y sus ideas. En el camino perdio a su familia, a muchos amigos, sus trabajos, su poca plata que habia juntado, perdio sus fotos, sus calcetines. Curiosamente este Froddi no perdio su curiosidad, su entusiasmo por vivir y ser testigo. Aprendio otras formas de comunicacion. Se metio al internet y siguio luchando por sus ideas. Denuncio a los fundamentalistas, a los cartuchos y cartuchas, como llaman en Chile a los que juntan las rodillas para simular virginidad. Este Froddi se peleo con amigos, se amigo con enemigos, perdono a quienes le habian ofendido y ofendio a los que no entendian su pensamiento. Pero este Froddi jamas se quedo callado ni renuncio a seguir viviendo, a pesar de que tambien perdio su salud.
Para cerrar su circulo, volvio a Chile. Dejo un mensaje en su Blog deseando feliz navidad, pidio que recordaran a los ninos pobres y se fue a Chile a morir.
Este viajero de la injusticia, este poliglota del exilio; cuando hablaba o escribia se le metian las palabras de su mujer rusa, de los dialectos de Mozambique, del portugues de su exilio y de otras lenguas que habia adquirido en su odisea de la tierra. Cuando hablaba o escribia, Froddi Cisternas era como un esperantista de los exilios, su idioma era el idioma de sus caminos.
Y asi volvio a Chile. A morir con los suyos, en la tierra que quiso ayudar a crecer cuando joven y que lo habia dejado afuera. No reclamo ni protesto su destino. Froddi Cisternas se peleo con medio mundo para defender sus ideas y su pensamiento. Pero jamas se peleo con nadie para defender sus derechos personales. Tres gobiernos concertacionistas fueron poco tiempo para que Froddi recibiera su jubilacion de exonerado. Hay agentes de la Dina que la reciben. Pero no Froddi, que jamas reclamo por eso. Alguien lo estafo con la plata que habia juntado en su exilio, le conto el cuento del tio y jamas le devolvio un cinco. Pero Froddi no dijo nada. Murio como hombre, sin chistar ni lloriquear dolores ni sufrimientos.
Pensando en Froddi Cisternas recorde al poeta Marcos Ana, a los espanoles exiliados en Moscu y a los miles de chilenos aun exiliados en muchas partes del mundo. Todos ellos son como las Tres Hermanas de Chejov, que suenan con irse a Moscu algun dia para que les cambie la vida, para ser felices. Cada vez miran hacia lo lejos y con esperanza exclaman: “A Moscu, a Moscu!”
Pero jamas vuelven, el anhelo se ha hecho sueno y ya no pueden dejar la tierra que les acogio y les atrapo.
Somos muchos los que llevaremos la imagen y el recuerdo de Froddi Cisternas hasta el final de nuestros dias porque este hombre fue, en definitiva, la personificacion de la valentia y la resolucion de hacer su vida y cumplirla en sus propios terminos. No callo jamas lo que pensaba ni se hizo el simpatico para caerle bien a nadie. Y cuando su cuerpo le dijo que ya no podia seguir, el mismo eligio el cuando y el donde. Y sin chistar. Ojala los que hablamos y escribimos tanto, podamos, en nuestro momento, morir con la tranquilidad y la dignidad que mostro Froddi en su momento definitivo.

Marcos Medalla

www.20six.co.uk/marcosmedalla


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