sábado, 1 de septiembre de 2007

Sobre la unión de los socialistas.

Queridos Lumumberos !
                                       Lo expresado por nuestro amigo Gato Cerda me dejó pensativo. A veces le damos vuelta a los problemas tratando de esquivar el decir lo que sentimos, para no ofender o lastimar a los que tienen una opinión diferente. Pero en este caso tan concreto, creo que el Gato expresa el sentimiento de muchos de nosotros. Hay todavía muchos que juegan con la fraseología revolucionaria de los años sesenta y que créen con ello alcanzar los objetivos de transformarse en caudillo de algun partido, en particular, o de obtener algun puestito en el gobierno supra partidario, en general. Leí con atención los 11 puntos y, honestamente, pensé que se trataba de una de las miles de declaraciones que se hacían durante los angustiosos dias de la Unidad Popular. Debe ser porque muchos de los caciques de las "fracciones" del partido socialista fueron los demagogos de ayer y lo siguen siendo hoy. Aquellos que mantuvieron sus liderazgos entre los exiliados de la misma fonda en naciones extranjeras, pero que tuvieron la paciencia y el tiempo ( no le trabajaron un dia a nadie) para seguir dándole a la materia gris, de como mejorar la "cháchara" para seguir al mando de algo. Muchos lo lograron, regresando a sus sitiales en gloria y majestad. Otros perdieron sus puestos. Más conociendo la "bolsa de gatos" que significa la tienda política en mensión, optaron simplemente por fundar una sucursal con la cual recuperaban el nivel perdido y se posecionaron a la misma altura de los próceres "históricos", como suelen autodenominarse algunos. La declaración no significa que terminarán los "chopazos" y "trompiscones", sino más bien la manera pacífica de arreglarse los bigotes en los repartos que seguirán a esta declaración. Indudablemente que hay socialistas honestos, como nuestro amigo y querido compañero Julián Alcayaga, pero son, a mi juicio, los menos. Les recuerdo que hay socialistas que son ahora gobierno. Lo que mejora sin duda la chance de los oportunistas que no lo son y que vieron en la periferia política esfumarse sus aspiraciones individuales. No han contado, sin embargo, que los chilenos de alguna manera han crecido, politicamente hablado. Ya no es tan fácil vender la "pomada" revolucionaria de tiempos remotos, más nunca olvidados. Por lo menos un fuerte sector poblacional no está dispuesto a comulgar nuevamente con ruedas de carreta, al decir de nuestro amigo Eusebio Painemal. Existen problemas nacionales no solucionados que nos involucran a todos, pero eso no significa que las palabras de la declaración de todas las sucursales socialistas nos lleven al paroxismo de encargar a estos sujetos la conducción de "proceso" alguno. La confianza es uno de los dones sociales que se refrenda con el ejemplo. Y de esos ejemplos tenemos tantos que solo nos obligan al rechazo. No es un problema tan solo de los socialistas, dicho sea de paso. Si bien entre los comunistas existen realmente fracciones, claro está que los "incorregibles" o "cabezas de piedra", han mantenido liderazgo con la "disciplina" de antaño. Los que pretenden cambiar las estructuras de mando vertical y de fidelidad a la memoria de los viejos estandartes, son pisoteados verbalmente hasta declararlos enemigos del "pueblo" y de la "clase obrera". Como que si el pueblo de Chile tuviera la necesidad de autoencadenarse con las previsiones panfletarias de un par de "crestones" que aseguran saberlo todo. Estoy muy tranquilo en lo que sucederá. Las patadas y cachuchasos se repartirán en el futuro como en los viejos tiempos, en espera que la generación de los oportunistas deje el terreno y se habran las amplias avenidas, como era el sueño del "Chicho" Allende. No me imagino que pueda haber un reencuentro de las fracciones. Unas que luchan (?) al lado del gobierno de la concertación y otras que combaten a este mismo gobierno en las calles. Que ambas posturas no se contadigan, es algo que debe resolver el razonamiento de cada uno de nosotros. Creo que Chile tiene aún que masticar las experiencias recientes. Ni mayoneso, ni Escalona pueden cambiar esta realidad. No significa esto, indudablemente, que no sea preciso y oportuno luchar por la completa nacionalización de las riquezas básicas de nuestro pais en beneficio de este mismo. Pero para lo cual es necesario profundizar la democracia interna y la libre determinación en el ámbito internacional. Las peleas y las malas jugadas es el reflejo de lo que ha sido nuestra estada en el exilio. En menor escala, por supuesto, pero es exáctamente lo mismo que tiene lugar ahora en nuestro pais. Un fuerte abrazo a todos, con la fraternidad de siempre.
Ren챕
Alemania, 01.09.2007.-

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